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viernes, 11 de marzo de 2016

ROOM: Nada como el amor maternal

Mamá y Jack juegan con cáscaras de huevo.
Levantarse por la mañana. Ayudar a mamá con el desayuno. Darse un baño. Ver a Dora la exploradora en televisión. Ejercitarse. Jugar con cáscaras de huevo. Mirar la luz que entra por una pequeña y única ventana en el techo. Hacerse amigo de una curiosa rata en busca de comida. Ver morir a la rata por un zapatazo lanzado por mamá. Prepararse para dormir en el armario mientras el viejo Nick llega a visitar a mamá. Escuchar llorar a mamá cuando el viejo Nick se marcha. Dormir con mamá.

Jack y sus dibujos en la habitación.
Este es un día normal en la vida de Jack (Jacob Tremblay). Jack nació en la habitación, donde ha vivido con mamá (Brie Larson) durante sus 5 años de vida.  Mamá fue secuestrada hace años por el viejo Nick (Sean Bridgers), quien la encerró en una habitación sin posibilidad de escape. Jack es el fruto de la violación que mamá ha sufrido por años y es posiblemente lo único que la motiva a vivir.

"Room" aborda una trama sórdida a través de un filtro de inocencia proporcionado por los ojos de Jack. La escritoria y guionista Emma Donoghue, junto al director Lenny Abrahamson, construyeron una historia de amor incondicional ante las circunstancias más duras. Para Jack el mundo no es sórdido. Su madre convierte toda actividad en un juego, le ha enseñado a leer y a dibujar, e incluso le manda a hacer tareas del hogar como lavar los platos o limpiar el baño. La habitación es el mundo para Jack y su mamá es su eje.

Hay que ingeniárselas para filmar en la habitación.
Sin embargo, la historia no se conforma con explorar el encierro físico, sino el reto que representa volver a la normalidad después de una experiencia tan desoladora. Mamá no lleva nada bien la vida después de la habitación, en parte porque sus propios padres (Joan Allen y William H. Macy) no saben cómo manejar la culpa y mucho menos interactuar ante su inesperado nieto. Para Jack todo  resulta nuevo, desde subir una escalera hasta cortarse el cabello, pero su mayor reto es aprender a interactuar con otras personas.

La interpretación de Brie Larson abarca un amplio rango que va de heroína protectora a víctima traumatizada, mientras que el pequeño Jacob Tremblay nos regala una actuación  maravillosa de principio a fin. Mamá entregó todo por Jack en la habitación, pero Jack asume también la responsabilidad por ella cuando el mundo real se vuelve demasiado pesado. No hay amor más puro que el de una madre a un hijo, pero la nobleza de un pequeño no debe ser subestimada. Ningún viejo Nick puede contra esa clase de vínculo.

Puntuación: 5 de 5.




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