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viernes, 13 de mayo de 2016

ELVIS & NIXON y MILES AHEAD: Las interrogantes en torno a dos iconos musicales

El único registro del encuentro entre Elvis y Nixon.
Sobre las grandes personalidades de las artes se han hecho infinitas cintas biográficas. Siempre es un reto resumir la vida entera de un ser humano en un par de horas, lo cual frecuentemente resulta en historias que apenas tocan la superficie de lo que representa el legado de la figura en cuestión. Dos películas recientes intentan un enfoque opuesto, para lo cual ubican a iconos como Elvis Presley y Miles Davis en momentos de sus vidas sobre los cuales poco se conoce, pero que despertaron curiosidad suficiente en sus realizadores para traer estas historias a la pantalla.

De cuando Elvis Presley conoció a Richard Nixon
"Elvis & Nixon" narra los entretelones de un encuentro entre Elvis Presley (Michael Shannon) y el presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon (Kevin Spacey). Sólo existe una fotografía de dicha reunión, pero se desconoce cómo fue la interacción entre ambos. Según el film, el Rey del Rock n´ Roll decidió visitar la Casa Blanca en diciembre de 1970, con la intención de ponerse al servicio del gobierno norteamericano para posar como agente encubierto y proteger a la juventud de las drogas. La motivación de Elvis no parece tener mucho sentido, pero es el motor que mueve a este solitario ícono, a quien la fama ya no parece satisfacer como lo hacía en sus mejores años.

Michael Shannon y Kevin Spacey.
La elección de Michael Shannon para interpretar a Elvis es sin duda arriesgada, pues el actor no posee ningún parecido físico con Presley. Durante una escena en la sala de espera de un aeropuerto, un par de imitadores de Elvis confunden al Rey con otro imitador más, momento que no logra el humor deseado sino cierta confusión, la cual no deja de distraer a lo largo de toda la cinta. Sin embargo, Shannon es un gran actor y le aporta un grado de melancolía al papel que ayuda a vender su versión de Elvis.

Hubiese sido interesante explorar con mayor profundidad las causas del vacío que el cantante intentaba llenar, pero el guión se dedica a desarrollar personajes que palidecen a su lado. Su mejor amigo y ex-asistente, Jerry (Alex Pettyfer), se debate entre volver a un mundo de giras y fiestas o comprometerse con su novia, mientras que su segundo asistente, Sonny (Johnny Knoxville) sólo existe para brindar algo de humor. En el lado de la Casa Blanca la dinámica es algo más interesante, con dos miembros del staff de Nixon (Colin Hanks y Evan Peters) intentando convencer al testarudo presidente de que asociarse con Elvis beneficiaría su deteriorada imagen dentro de la juventud.

El Richard Nixon de Kevin Spacey posee un papel mucho más secundario y permanece ausente durante largos trechos de la historia, pero Spacey demuestra en pocas escenas que no necesita de un maquillaje complejo para captar la gesticulación característica del polémico ex presidente. Cuando finalmente ocurre el encuentro entre ambas figuras, el film de la directora Liza Johnson muestra dejos de genialidad, pero la espera entre el aperitivo y el plato principal del guión es demasiado larga para justificar un largometraje.

Miles Davis, el genio deprimido
Don Cheadle es Miles Davis.
El actor Don Cheadle es un fan autoproclamado de Miles Davis, uno de los iconos del jazz en el siglo 20 que además pertenece al Salón de la Fama del Rock n'Roll. Cheadle no sólo interpreta a Davis sino que también dirige el film "Miles Ahead", donde cuenta las desventuras del cantante durante un período silente de su trabajo, en el cual se presume que sufrió una severa depresión y de adicción a las drogas. El guión empareja a Davis con un periodista ficticio de la revista Rolling Stone llamado Dave Brill (Ewan McGregor), quien desea entrevistarlo para descubrir los motivos de su ausencia ante el ojo público.

La trama también explora el matrimonio de Davis con Frances Taylor (Emayatzy Corinealdi) un par de décadas antes, lo cual busca explicar la soledad del artista debido a la ausencia de su esposa, por motivos que se revelan a medida que la historia avanza. La actriz brinda la interpretación más conmovedora del  film, pintando a Taylor como una mujer fuerte que no se deslumbra por la fama de su esposo, aunque el precio de ésta afecta inexorablemente su matrimonio.

¿Miami Vice?
El factor discordante del guión es la preponderancia que recibe el personaje de McGregor, quien se convierte en una especie de sidekick de Davis cuando entra en escena un mafioso que intenta robar una cinta secreta del cantante. Esta sub-trama se convierte en el centro del tercer acto y roba al film de tiempo que pudiese haber explorado otras facetas musicales de Davis, aunque la historia nunca deja de ser envolvente a pesar de esto.

El ancla del film es Cheadle, quien se entrega en cuerpo y alma al interpretar a Davis. Desde su característico tono de voz suave y carrasposo hasta su largo y descuidado cabello, es difícil imaginar a otro actor en este papel. El trabajo de Cheadle también deslumbra detrás de cámaras, con una puesta en escena impecable, acompañada de una cinematografía granulada que emula un look de films policiales de los años 70 y una edición creativa y frenética, a tono con el ritmo de la historia.

¿Retratos Definitivos?
Entre los dos filmes, "Miles Ahead" ahonda con mayor profundidad en la psiquis de un artista perturbado, mientras que "Elvis & Nixon" se queda en la superficie de lo que pudo haber sido una exploración fascinante del carácter de dos figuras prominentes. Ninguna de las dos cintas puede considerarse biográfica, pues especulan en torno a hechos de los que muy poco se conoce, pero la cinta de Don Cheadle lleva la delantera gracias a su osadía y pasión por su objeto de estudio.

Puntuación - Elvis & Nixon: 3 de 5 / Miles Ahead: 4 de 5.

 

viernes, 22 de abril de 2016

THE JUNGLE BOOK: "Busca lo, más vital nomás."

Mowgli y Baloo.
En los últimos años, Disney ha optado por recrear algunas de sus películas animadas más populares con actores de carne y hueso. Todo comenzó en 2009 con la "Alice in Wonderland", de Tim Burton, a la cual le siguieron "Maleficent" en 2014 y "Cinderella" en 2015. El turno ahora le corresponde a "The Jungle Book", quizás la opción más osada dentro de este nuevo nicho. ¿La razón? El film de 1967 sólo cuenta con un personaje humano, mientras que el resto del elenco consiste en una gran variedad de especies animales.

El reto de dirigir esta adaptación lo asumió Jon Favreau, director de  "Iron Man" y "Chef", y los personajes animados a mano se convirtieron en personajes digitales. No contento con esto, Favreau optó por también recrear digitalmente los vistosos paisajes y escenarios de la jungla, por lo cual el único elemento humano dentro del film es Mowgli (Neel Sethi), el niño que fue rescatado por la pantera Bagheera (Ben Kingsley) y creció dentro de una manada de lobos. De esta forma, la labor técnica y artística de "The Jungle Book" recrea un mundo artificial evocativo de films como "Life of Pi" y "Avatar", con el añadido de un elenco de voces escogido a la medida de cada uno de los miembros de esta nueva y actualizada jungla.

Shere Khan.
Favreau es un fan declarado del film original, pero adaptar un largometraje animado, estrenado hace casi 50 años, le obligó a hacer algunos ajustes a la trama y al tono de la historia. A diferencia del Mowgli anterior, que solía meterse en problemas por su actitud arrogante ante los peligros de la selva, este cachorro humano vive en armonía con la naturaleza. Su manada lo considera un lobo más y es capaz de arreglárselas por sí solo. De hecho, su capacidad de emplear "trucos", como recoger agua con un envase o cortar ramas para tejer soga, intimida al resto de los animales, en particular a su padre, el lobo Akela (Giancarlo Esposito), quien le prohibe demostrar estas habilidades frente a los demás. Sin embargo, el tigre Shere Khan (Idris Elba), marcado en su rostro por la flor roja del hombre, considera al cachorro humano como una amenaza, y le declara la guerra a todo aquel que intente protegerlo. Debido a esto, Mowgli decide marcharse de la manada, a pesar del dolor de su madre, la loba Raksha (Lupita Nyong´o).


Otra diferencia importante es que este film no es un musical, aunque Disney no pudo resistirse de incluir las canciones más populares de la versión original: "The Bare Necessities", interpretada por el oso Baloo (Bill Murray), es recreada de forma bastante fiel, con Mowgli posando sobre el estómago del oso mientras ambos flotan río abajo; mientras que "I Want To Be Like You" le pertenece al Rey Louie (Christopher Walken), un mono gigante que en esta versión actúa más como jefe de la mafia que como un chiflado de la jungla. Ambas canciones, en particular la segunda, generan una ruptura un tanto abrupta en el ritmo de la historia, pero no incluirlas habría generado revuelo entre los fanáticos y las melodías continúan siendo igual de pegajosas. 

El gigante rey Louie.
El peligro permanece latente a lo largo de todo el film, ya sea que provenga de la seductora serpiente Kaa (con la voz, por supuesto, de Scarlett Johansson), o del propio Shere Khan, cuya caracterización lo despoja de todo el encanto del personaje animado y lo convierte en un vil asesino. La onda colorida del film animado es substituida por tonos cálidos que parecen contar la historia en un eterno atardecer, lo cual aviva la emociones pero a la vez contribuye a elevar la tensión. De hecho, hay momentos estresantes que podrían asustar a los más pequeños, pero el rato desagradable vale la pena cuando la historia brinda un mensaje sencillo pero efectivo sobre la importancia de la armonía entre el hombre y la naturaleza.

Mowgli y Bagheera.
Los efectos visuales son impresionantes, bien sea por el realismo de cada una de las criaturas o por los maravillosos paisajes, todos construidos en post-producción. La jungla está poblada por todo tipo de especies y cada criatura parece haber sido diseñada con la misma minuciosidad, sin importar el tiempo que aparezca en pantalla.

En algunos sentidos, el film de Favreau supera al original. El director acudió a la obra escrita de Rudyard Kipling para nutrir al mundo que los personajes habitan, lo cual le permite explorar las normas que rigen a esta sociedad de animales, así como el misticismo de los elefantes, considerados los creadores de la jungla según la mitología selvática. Varios personajes cuentan con un arco narrativo mucho más satisfactorio, sobre todo los padres lobos de Mowgli y el propio Bagheera. Por su parte, el Baloo de Bill Murray preserva el mismo encanto que hizo de este personaje un ícono de la animación. Nadie pidió este remake, pero a veces "mamá naturaleza" simplemente nos regala películas inolvidables como ésta.

Puntuación: 5 de 5.

viernes, 15 de abril de 2016

ZOOTOPIA: Una fábula contemporánea

Flash es la pereza más veloz de Zootopia.
Los animales parlantes no son nuevos en el canon de películas animadas de Disney. Desde Mickey Mouse hasta "El Rey León", los animadores han ilustrado especies animales con características antropomórficas que conviven en mundos similares o con reglas semejantes a las nuestras. "Zootopia" no escapa de esta descripción, pero encasillarla como otra película de animales que hablan no le haría justicia al trabajo hecho por Byron Howard, director de Tangled, Rich Moore, director de Wreck-it Ralph, y Jared Bush.

Al jefe Bogo no le agrada tener a una conejita en su escuadrón.
Manteniendo su racha reciente de películas memorables, Walt Disney Animation Studios tiene otro éxito en sus manos, gracias a un colorido elenco, una historia algo oscura y una ciudad que funge como un espejo del mundo real, cuyo reflejo no resulta tan agradable como esperaríamos en un film de este tipo. Detrás de esta fábula llena de humor y aventura, hay un serio señalamiento hacia los problemas raciales que embargan a la sociedad norteamericana, no sólo en contra de la segregación estimulada por los más poderosos, sino también del daño que puede ocasionar la sed de venganza por parte de los oprimidos. Es un debate osado para un film animado, pero el guión maneja esta crítica social con suficiente delicadeza para no ofender a ningún sector.

La protagonista de la historia es Judy Hopps (Ginnifer Goodwin), una conejita que sueña con salir de la granja de zanahorias de su numerosa familia, para convertirse en policía en la metrópolis de Zootopia. Los padres de Judy, amorosos incondicionales y conformistas empedernidos, tratan de advertirle de los peligros de la gran ciudad, pero la joven conejita decide partir sin mirar hacia atrás. 


A su llegada al centro de la ciudad, Judy no tarda en percatarse de que los depredadores son la clase dominante: el alcalde Lionheart (J.K. Simmons) es, como su nombre lo indica, un leon, y su asistente, Bellwether (Jenny Slate), es una oveja sumisa. Lo mismo sucede en el departamento de policía, dirigido por el jefe Bogo (Idris Elba), un búfalo que asigna las misiones peligrosas a osos y tigres, pero inmediatamente descarta a Judy y le asigna trabajar como fiscal de tránsito, misión que ella cumple con la cabalidad y energía de todo principiante.

¿Mencionamos que Shakira está en la película?
Como islas dentro de un parque de atracciones, cada sección dentro de Zootopia recrea el hábitat de las especies que la habitan. Un bosque tropical alberga monos y gorilas, mientras que un gélido témpano es hogar de pingüinos y osos polares, al tiempo que hamsters y ratones viven en una sección miniatura. La trama cuenta con un misterio central, el cual se desencadena cuando algunos depredadores comienzan a desaparecer luego de aparentes ataques de agresividad. Judy decide investigar el asunto por cuenta propia y recurre a la ayuda de Nick Wilde (Jason Bateman), un zorro escurridizo con conexiones en el mundo de vagos y maleantes. Al mejor estilo de películas de la era del film noir, la investigación de Judy y Nick los lleva al interior del lado más oscuro de la ciudad, donde el concepto de igualdad entre especies no es bien recibido por algunos.

Por supuesto, Zootopia contiene una buena dosis de humor para los más pequeños, entre estas una secuencia hilarante con un grupo de perezas, así como múltiples referencias a otros filmes de Disney. El acto medio de la historia pierde algo de energía, pues conduce a los personajes de un lugar a otro en busca de pistas, quizás un mal inevitable dentro de cualquier historia de misterio. Sin embargo, el optimismo de Judy y el carácter escurridizo de Nick generan un contrapeso que se presta para la comicidad y ayuda a desarrollar su relación de forma conmovedora. Los adultos serán los más recompensados dentro de este trecho, pues cualquier film infantil que haga alusión a "The Godfather" y "Breaking Bad", y se salga con la suya, merece una mención especial.

Puntuación: 4,50 de 5.

viernes, 8 de abril de 2016

BATMAN v SUPERMAN: El poder no es inocente.

Esa armadura se ve bastante pesada.
Finalmente, DC ha lanzado su universo cinematográfico. Hasta ahora, los estudios Warner Bros. añoraban replicar el éxito alcanzado por Marvel, cuyos Vengadores han acaparado la taquilla en los últimos años. El plan comenzó en 2013 con "Man of Steel", donde Zack Snyder relanzó a Superman (Henry Cavill) con un éxito considerable, aunque con algunos detractores. En esta oportunidad, Batman (Ben Affleck) entra en escena a raíz de las acciones del hombre de acero, cuya batalla campal contra el General Zod (Michael Shannon) destruyó a media Metrópolis en aquel film. "Batman v Superman: Dawn of Justice" comienza durante dicho enfrentamiento, esta vez bajo el punto de vista de Bruce Wayne, quien intenta rescatar a algunos sobrevivientes entre los escombros de la torre Wayne.

Aunque el film anterior no tocó el tema, era sencillo asumir que semejante confrontación, donde los rascacielos de la ciudad caían como naipes, dejaría miles de fallecidos. Debido a esto, Bruce Wayne no tiene ninguna simpatía hacia el nuevo héroe de Metrópolis, pues su experiencia le ha permitido aprender a desconfiar de ´fenómenos vestidos de payasos´. Ben Affleck nos brinda un Batman libre de idealismos, marcado por décadas de lucha contra el crimen que sólo han destruido su entorno sin acabar con la maldad que envuelve a Ciudad Gótica.

Lex Luthor.
El guión de Snyder busca colocar a ambos héroes en lados opuestos de la balanza, aunque cae en la tentación de dar más vueltas de lo necesario para llenar tiempo en pantalla. Por ejemplo, Superman rescata a Louis Lane (Amy Adams) en África al inicio del film para luego ser culpado de una masacre que ocurrió como consecuencia de su intervención, pero nunca se establece una relación directa entre ambos hechos. 

En todo caso, el hombre de acero es considerado el salvador de la humanidad por la mayoría, pero algunos políticos lo ven como una amenaza, entre ellos la senadora Finch (Holly Hunter), quien cuenta con el apoyo del multimillonario, Lex Luthor (Jesse Eisenberg) para obligar a Superman a rendir cuentas ante la justicia. Sin embargo, Luthor tiene otras intenciones y sus maquinaciones son el detonante del enfrentamiento entre Batman y Superman, aunque nunca queda claro cuáles son exactamente sus planes malvados. La interpretación de Eisenberg emula al Joker de Heath Ledger y a su propio Mark Suckerberg de "The Social Network", pero su discurso errático no cuenta con un guión del nivel requerido para generar una buena impresión, lo cual deja a este villano en una posición incómoda para filmes futuros.




La pelea es la pieza de acción central de la historia y desata el lado más oscuro de ambos héroes, particularmente de Batman, quien luce más furioso que de costumbre. El enfrentamiento contiene la carga dramática esperada, aunque sepamos que eventualmente estos enemigos se unirán para luchar contra una amenaza mayor. Las cosas cambian cuando Luthor desata a Doomsday, un monstruo creado con los restos de Zod, y la Mujer Maravilla (Gal Gadot) entra en escena para darle sentido al subtítulo del film, 'Dawn of Justice'. La introducción de la heroína a la pantalla grande produce la adrenalina necesaria para generar grandes expectativas por la creación de la Liga de la Justicia, es una lástima que este momento haya aparecido en los trailers, pues es el más emocionante de todo el film.


Preludio a La Liga de la Justicia.
Al final, Ben Affleck es quien sale mejor parado en todo este asunto. Su carrera como director lo ha redimido de sus fiascos como actor, pero interpretar a Batman implica ser parte de un intenso escrutinio por parte de la audiencia. Muchos temían que el Batman de Christian Bale sería insuperable, y el debate apenas comienza, pero la interpretación de Affleck cuenta con un gran potencial para el futuro. 

El Superman de Henry Cavill continúa demostrando que tiene el look ideal del personaje, aunque el actor luce más acartonado en esta oportunidad, algo que podría atribuirse parcialmente a un problema de dirección en medio de un set lleno de pantallas verdes y efectos digitales. Por cierto, estos no decepcionan, pues los esfuerzos de Snyder siempre se apoyan en lo visual para enaltecer sus historias, o llegan a ser el único elemento loable de filmes como "Ga'Hoole" o "Sucker Punch". Quienes no apreciaron los matices opacos de Man of Steel no encontrarán algo distinto aquí, pero el look del film es consistente con el tono emocional de la historia.  

Por supuesto, BvS necesita actuar también como puente entre Man of Steel y Justice League, aunque el camino es algo engorroso. Por un lado, la Mujer Maravilla brilla en pantalla; por otro, los héroes Aquaman (Jason Momoa), Flash (Ezra Miller) y Cyborg (Ray Fisher) aparecen en una secuencia insertada en un momento extraño que quiebra el ritmo de la historia. Otra secuencia, mejor manejada, funge como visión de un futuro dominado por cierto villano de los comics de DC, pero al menos contribuye a alimentar el peligro que Bruce Wayne percibe en Superman. En general, los guiños son más sutiles que los de Marvel, pero el arte de vendernos una película mientras disfrutamos de otra aún requiere de práctica por parte de Hollywood.

Puntuación: 3,5 de 5.

                                                                                      

viernes, 18 de marzo de 2016

THE HATEFUL EIGHT: ¿Hay espacio para uno más?


"¡Patea la puerta!"
La nieve arrecia en las montañas de Wyoming, donde el mayor Marquis Warren (Samuel L. Jackson) prepara su botín para un largo viaje a través de una inminente tormenta. Una carreta se cruza en su camino, algo poco conveniente para un hombre de raza negra que lleva un par de cadáveres en su equipaje, pero Warren necesita un aventón si no quiere congelarse en la intemperie. El primer pasajero de la carreta es John Ruth (Kurt Russell), un caza recompensas que trae consigo a la criminal Daisy Domergue (Jennifer Jason Leigh), a quien piensa entregar a la justicia para cobrar la recompensa de diez mil dólares ofrecida por su cabeza. Tras un tenso intercambio de palabras, Ruth se percata de que Warren no es cualquier afro descendiente, sino un héroe de la guerra civil y amigo por correspondencia nada menos que de Abraham Lincoln. Ante tal descubrimiento, Ruth cede ante la petición de transportar a Warren y a su carga.

El misterio amerita una taza de té.
La tormenta comienza a mostrar su fuerza y los viajeros se ven obligados a detenerse en una cabaña, no sin antes haber recogido a otro pasajero en medio de la nada, el auto denominado sheriff Chris Mannix (Walton Goggins). A su llegada, Ruth no tarda en advertir al resto de los inquilinos que no intenten arrebatarle a su prisionera o se encontrarán con el cañón de su pistola. En principio, los inquilinos parecen lo suficientemente inofensivos: Oswaldo Mobray (Tim Roth) es un inglés que se encarga de ahorcar a los sentenciados a muerte en la zona, el general Sandy Smithers (Bruce Dern) es un militar retirado y Joe Gage (Michael Madsen) viaja para pasar la navidad con su madre. Para completar al grupo de ocho está Bob (Demián Bichir), el mexicano que cuida la cabaña, aunque por alguna razón  el conductor de Ruth, O.B. Jackson (James Parks), no cabe dentro del conteo.

Todos estos personajes deben compartir el mismo techo durante la tormenta de nieve, o hasta que el guión de Quentin Tarantino lo permita. La cabaña funge como el principal escenario de la historia, tal y como un almacén fuese la localización central de "Reservoir Dogs", aportándole un elemento teatral a "The Hateful Eight". Un grupo de extraños dentro de una cabaña brinda las circunstancias ideales para un generador de tensión experto en escribir diálogos, y Tarantino disfruta de la oportunidad como niño en juguetería. Es evidente que al menos uno de los odiosos ocho tiene intensiones ocultas, la intriga se genera en descubrir cuál de ellos no es quien aparenta. En este sentido, la historia rinde homenaje a las famosas novelas de Agatha Christie, aunque con un desenlace mucho más sangriento.



Con casi tres horas de duración, Tarantino intenta desarrollar los motivos e intenciones de cada uno de sus ocho protagonistas, gracias a lo cual casi todos los personajes salen bien parados. Daisy representa el elemento más volátil de la historia pero a la vez el más sincero, lo cual le permite a Jennifer Jason Leigh alzarse como la revelación de la cinta, aunque Kurt Russell y Walton Goggins no se quedan atrás en papeles hechos a su medida. Samuel L. Jackson continúa atinando cada una de sus interpretaciones para Tarantino, las cuales ya suman media docena de filmes. Bruce Dern le aporta gravedad suficiente a un personaje que permanece sentado en el mismo sitio durante toda la película, mientras que Demián Bichir brinda un humor estoico bastante efectivo. Sin embargo, decepciona un poco ver a Tim Roth y Michael Madsen, también veteranos en la filmografía de Tarantino, en papeles un tanto crudos y unidimensionales.

Tarantino y su clan.
La cinta fue filmada en el casi extinto formato de 70mm, algo que el director de fotografía, Robert Richardson, aprovecha para mostrar extensos paisajes nevados, así como cada rincón de la cabaña en cuestión. La magistral banda sonora de Ennio Morricone, quien nos brinda una apertura musical antes del inicio del film, contribuye a crear una experiencia evocativa al Hollywood de ayer, similar a una obra de teatro, cuando los cines exhibían un sólo film durante meses. Incluso, el film contiene una pausa o intermedio en el momento más apropiado, lo cual genera mayores expectativas entre los espectadores. (Esta versión de "The Hateful Eight" sólo se puede ver en cines con proyección de 70mm, la versión digital no contiene apertura ni intermedio).

Si hay algo que retiene a "The Hateful Eight" de generar el impacto de películas como "Pulp Fiction" o "Kill Bill", es que los seguidores de Tarantino ya conocen buena parte de sus trucos, lo cual amilana el shock cuando comienzan a volar sesos por doquier. Tras haber dirigido ocho filmes en poco más de 20 años, su trabajo como autor y director continúa siendo único y cada uno de sus filmes representa un evento extraordinario para sus admiradores. Su octavo film demuestra la madurez de un director que perfecciona el arte de su oficio con cada entrega, aún cuando no todos sus trabajos resulten en obras maestras.

Puntuación: 4,25 de 5.

viernes, 11 de marzo de 2016

ROOM: Nada como el amor maternal

Mamá y Jack juegan con cáscaras de huevo.
Levantarse por la mañana. Ayudar a mamá con el desayuno. Darse un baño. Ver a Dora la exploradora en televisión. Ejercitarse. Jugar con cáscaras de huevo. Mirar la luz que entra por una pequeña y única ventana en el techo. Hacerse amigo de una curiosa rata en busca de comida. Ver morir a la rata por un zapatazo lanzado por mamá. Prepararse para dormir en el armario mientras el viejo Nick llega a visitar a mamá. Escuchar llorar a mamá cuando el viejo Nick se marcha. Dormir con mamá.

Jack y sus dibujos en la habitación.
Este es un día normal en la vida de Jack (Jacob Tremblay). Jack nació en la habitación, donde ha vivido con mamá (Brie Larson) durante sus 5 años de vida.  Mamá fue secuestrada hace años por el viejo Nick (Sean Bridgers), quien la encerró en una habitación sin posibilidad de escape. Jack es el fruto de la violación que mamá ha sufrido por años y es posiblemente lo único que la motiva a vivir.

"Room" aborda una trama sórdida a través de un filtro de inocencia proporcionado por los ojos de Jack. La escritoria y guionista Emma Donoghue, junto al director Lenny Abrahamson, construyeron una historia de amor incondicional ante las circunstancias más duras. Para Jack el mundo no es sórdido. Su madre convierte toda actividad en un juego, le ha enseñado a leer y a dibujar, e incluso le manda a hacer tareas del hogar como lavar los platos o limpiar el baño. La habitación es el mundo para Jack y su mamá es su eje.

Hay que ingeniárselas para filmar en la habitación.
Sin embargo, la historia no se conforma con explorar el encierro físico, sino el reto que representa volver a la normalidad después de una experiencia tan desoladora. Mamá no lleva nada bien la vida después de la habitación, en parte porque sus propios padres (Joan Allen y William H. Macy) no saben cómo manejar la culpa y mucho menos interactuar ante su inesperado nieto. Para Jack todo  resulta nuevo, desde subir una escalera hasta cortarse el cabello, pero su mayor reto es aprender a interactuar con otras personas.

La interpretación de Brie Larson abarca un amplio rango que va de heroína protectora a víctima traumatizada, mientras que el pequeño Jacob Tremblay nos regala una actuación  maravillosa de principio a fin. Mamá entregó todo por Jack en la habitación, pero Jack asume también la responsabilidad por ella cuando el mundo real se vuelve demasiado pesado. No hay amor más puro que el de una madre a un hijo, pero la nobleza de un pequeño no debe ser subestimada. Ningún viejo Nick puede contra esa clase de vínculo.

Puntuación: 5 de 5.




domingo, 28 de febrero de 2016

Mis predicciones al Oscar 2016


Algunas de las categorías más importantes de la noche ya están cantadas, pero cuatro películas se disputan el premio a la mejor película. De cualquier forma, es probable que el film con más estatuillas no gane mejor película, y quizás la mejor película no gane más de un par de premios. Lo seguro es que Leonardo DiCaprio finalmente se llevará el Oscar a su casa.

Mejor Película: The Revenant
Esta es la categoría más reñida. The Big Short, Spotlight, The Revenant y Mad Max tienen posibilidad de salir como triunfadoras. Big Short triunfó en el premio del gremio de productores (PGA), quizás el mejor pronosticador en esta categoría con un 90% de certeza con los Oscar. Spotlight triunfó en los SAG, pero el gremio de actores no es tan acertado porque premia al mejor elenco, no a la mejor película. Seguramente, Mad Max arrasará con la mayor cantidad de estatuillas de la noche, pero coronar una película de acción con el mayor galardón luce poco probable. The Revenant fue premiada en los Golden Globes, los BAFTA y por el gremio de directores (DGA), y la película no ha perdido fuerza en prensa, redes sociales y taquilla desde su estreno a principios de año, así que es bastante posible que surja como la triunfadora de la noche.

Mejor Director: Alejandro González Iñárritu
De salir triunfador, Iñárritu se convertirá en el primer director en más de medio siglo en ganar el Oscar durante dos años consecutivos. Además, un director mexicano triunfaría en la categoría por tercer año consecutivo, algo inédito en la historia de los Oscar. El único que podría robarle el premio es George Miller, el director octogenario responsable de la épica Mad Max: Fury Road. Ambas producciones fueron filmadas bajo condiciones extremas y enfrentaron retrasos y complicaciones que, en manos de directores menos hábiles, podrían haber conducido al fracaso. Sin embargo, la victoria de Iñárritu en los DGA le aporta la ventaja.

Mejor Actor Principal: Leonardo DiCaprio, The Revenant
Este será el año en que DiCaprio reciba su primer Oscar. El actor ha arrasado en todos los premios y su interpretación es más que merecedora del galardón. Su único posible rival es Michael Fassbender por su interpretación en Steve Jobs, pero las probabilidades son bastante bajas. Tras 6 nominaciones en su carrera, DiCaprio romperá finalmente su maldición.

Mejor Actriz Principal: Brie Larson, Room.
Otra que ha arrasado, Brie Larson está de moda gracias a su interpretación de una madre en cautiverio que cría a su hijo durante 5 años, mientras permanecen encerrados en una habitación. El premio no sólo reconocería el trabajo de Larson, sino el de su co-protagonista de 9 años, Jacob Tremblay, quien quedó por fuera en las nominaciones. Sin embargo, la conmovedora interpretación de Saoirse Ronan en Brooklyn podría ser reconocida, aunque las apuestas van por Larson.

Mejor Actor Secundario: Sylvester Stallone, Creed.
El principal rival de Sylvester Stallone no está ni siquiera nominado al Oscar. Idris Elba ha ganado el SAG y el Independent Spirit Award por Beasts Of No Nation, pero la academia decidió ignorarlo, encendiendo así la mecha que destapó la controversia en torno a la falta de diversidad en los nominados. Así que el camino está relativamente para Stallone, quien fue nominado en 1976 por interpretar a Rocky Balboa, y 40 años después vuelve a recibir una nominación por el mismo personaje. La academia acostumbra enmendar errores y esta es la oportunidad perfecta para otorgarle finalmente la estatuilla. Sin embargo, Mark Rylance podría dar el batacazo por su conmovedora actuación en Bridge of Spies.

Mejor Actriz Secundaria: Alicia Vikander, The Danish Girl.
Otra de las categorías más reñidas, Alicia Vikander y Kate Winslet están a la cabeza y cualquiera de las dos podría triunfar. Sin embargo, Winslet ya tiene un Oscar en su currículum, mientras que Vikander estuvo en al menos media docena de películas en 2015, incluyendo la también elogiada Ex Machina, así que la marea debe moverse a su favor.

Mejor Guión Adaptado: The Big Short.
El gremio de escritores (WGA) premió a The Big Short en esta categoría, un indicativo bastante certero para que el film de Adam McKay repita en los Oscar. Además, sería la forma ideal de reconocer al film sin darle el premio como mejor película. De ganar ambos galardones, sería la primera mejor película en sólo recibir un total de dos Oscars, pues sus posibilidades de ganar en otras categorías son bastante pocas. Sin embargo, Carol y Room no pueden descartarse.

Mejor Guión Original: Spotlight.
El otro film importante del año, Spotlight también triunfó en los WGA y se encuentra en una posición similar a la de Big Short. Sin embargo, el film animado Inside Out podría reventar la piñata y dejar al film de Tom McCarthy sin estatuillas.

Mejor Película Animada: Inside Out.
Ninguna otra película tiene chance alguno en esta categoría. El film de Pixar tiene cantado este premio desde su estreno el verano pasado y nada ni nadie lo va a destronar, ni siquiera la elogiada Anomalisa, que en otras circunstancias podría fácilmente alzarse con este premio.

Mejor Película Extranjera: Son of Saul.
Ya ha ocurrido en años anteriores que una película arrasa en esta categoría durante toda la temporada de premios, no tanto por ser la mejor película extranjera sino porque los votantes son bastante perezosos en ver todas las nominadas en dicha categoría y simplemente asumen que es la mejor. Este año no será la excepción y Son of Saul ganará, aunque sería muy agradable ver ganar a la colombiana El Abrazo de la Serpiente.

Mejor Cinematografía: The Revenant.
Emmanuel Lubezki se convertirá en ganador durante 3 años consecutivos gracias a su memorable trabajo en The Revenant, ya que triunfó en 2014 por Gravity y en 2015 por Birdman, también dirigida por Alejandro González Iñárritu. Tan sólo Mad Max podría arrancarle el premio, tal y como lo hará en otras categorías.

Mejor Edición: Mad Max Fury Road
El film de George Miller tiene un ritmo frenético de principio a fin que corresponde sin duda a una edición magistral. Si la academia decide irse por un film más serio podría premiar a The Big Short en esta categoría, pero Mad Max luce como la posible triunfadora.

Mejor Diseño de Producción: Mad Max Fury Road
Mad Max fue rodada en el desierto, pero la creatividad empleada al diseñar y construir los diferentes automóviles empleados en el film le hacen merecedor de este premio. The Danish Girl podría ser merecedora del galardón, pero insisto en que Mad Max va a terminar con la mayoría de las estatuillas de la noche.

Mejor Vestuario: The Danish Girl
La academia acostumbra a premiar películas de época en esta categoría, y The Danish Girl es lo más cercano a una película de época este año. Sin embargo, podría ser otra estatuilla para Mad Max.

Mejor Maquillaje: Mad Max Fury Road
El inmenso trabajo de maquillaje de Mad Max será reconocido con este galardón. No hay competencia.

Mejor Banda Sonora: The Hateful Eight
El gran Enio Morricone nunca ha ganado un Oscar competitivo (recibió un Oscar honorario hace unos años), pero su trabajo en el western de Quentin Tarantino le valdrá finalmente una estatuilla. John Williams es su único contrincante gracias al éxito de Star Wars: The Force Awakens.

Mejor Canción: Writing´s on the Wall, Spectre
Tan sólo por llevar la etiqueta de James Bond, es probable que esta canción sea la triunfadora, como lo fuese Skyfall hace un par de años. Lady Gaga podría atraer votantes por Til It Happens To You, del film The Hunting Ground, pero es inusual que un documental se alce con esta estatuilla, aunque sucedió con An Inconvenient Truth en 2007.

Mejores Efectos Visuales: Mad Max Fury Road
Gracias al renacer del gusto hacia los efectos prácticos por encima de los efectos digitales, Mad Max debería ser la triunfadora, aunque Star Wars: The Force Awakens podría fácilmente robarle esta estatuilla.

Mejor Edición de Sonido: Mad Max Fury Road
De nuevo, Mad Max lleva la delantera y le sigue Star Wars.

Mejor Mezcla de Sonido: Mad Max Fury Road
El mismo caso que el anterior.

Mejor Documental: Amy
El documental sobre la vida y muerte de la inolvidable Amy Winehouse ha ganado cuanto premio ha habido, y el Oscar no será la excepción.