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viernes, 13 de mayo de 2016

ELVIS & NIXON y MILES AHEAD: Las interrogantes en torno a dos iconos musicales

El único registro del encuentro entre Elvis y Nixon.
Sobre las grandes personalidades de las artes se han hecho infinitas cintas biográficas. Siempre es un reto resumir la vida entera de un ser humano en un par de horas, lo cual frecuentemente resulta en historias que apenas tocan la superficie de lo que representa el legado de la figura en cuestión. Dos películas recientes intentan un enfoque opuesto, para lo cual ubican a iconos como Elvis Presley y Miles Davis en momentos de sus vidas sobre los cuales poco se conoce, pero que despertaron curiosidad suficiente en sus realizadores para traer estas historias a la pantalla.

De cuando Elvis Presley conoció a Richard Nixon
"Elvis & Nixon" narra los entretelones de un encuentro entre Elvis Presley (Michael Shannon) y el presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon (Kevin Spacey). Sólo existe una fotografía de dicha reunión, pero se desconoce cómo fue la interacción entre ambos. Según el film, el Rey del Rock n´ Roll decidió visitar la Casa Blanca en diciembre de 1970, con la intención de ponerse al servicio del gobierno norteamericano para posar como agente encubierto y proteger a la juventud de las drogas. La motivación de Elvis no parece tener mucho sentido, pero es el motor que mueve a este solitario ícono, a quien la fama ya no parece satisfacer como lo hacía en sus mejores años.

Michael Shannon y Kevin Spacey.
La elección de Michael Shannon para interpretar a Elvis es sin duda arriesgada, pues el actor no posee ningún parecido físico con Presley. Durante una escena en la sala de espera de un aeropuerto, un par de imitadores de Elvis confunden al Rey con otro imitador más, momento que no logra el humor deseado sino cierta confusión, la cual no deja de distraer a lo largo de toda la cinta. Sin embargo, Shannon es un gran actor y le aporta un grado de melancolía al papel que ayuda a vender su versión de Elvis.

Hubiese sido interesante explorar con mayor profundidad las causas del vacío que el cantante intentaba llenar, pero el guión se dedica a desarrollar personajes que palidecen a su lado. Su mejor amigo y ex-asistente, Jerry (Alex Pettyfer), se debate entre volver a un mundo de giras y fiestas o comprometerse con su novia, mientras que su segundo asistente, Sonny (Johnny Knoxville) sólo existe para brindar algo de humor. En el lado de la Casa Blanca la dinámica es algo más interesante, con dos miembros del staff de Nixon (Colin Hanks y Evan Peters) intentando convencer al testarudo presidente de que asociarse con Elvis beneficiaría su deteriorada imagen dentro de la juventud.

El Richard Nixon de Kevin Spacey posee un papel mucho más secundario y permanece ausente durante largos trechos de la historia, pero Spacey demuestra en pocas escenas que no necesita de un maquillaje complejo para captar la gesticulación característica del polémico ex presidente. Cuando finalmente ocurre el encuentro entre ambas figuras, el film de la directora Liza Johnson muestra dejos de genialidad, pero la espera entre el aperitivo y el plato principal del guión es demasiado larga para justificar un largometraje.

Miles Davis, el genio deprimido
Don Cheadle es Miles Davis.
El actor Don Cheadle es un fan autoproclamado de Miles Davis, uno de los iconos del jazz en el siglo 20 que además pertenece al Salón de la Fama del Rock n'Roll. Cheadle no sólo interpreta a Davis sino que también dirige el film "Miles Ahead", donde cuenta las desventuras del cantante durante un período silente de su trabajo, en el cual se presume que sufrió una severa depresión y de adicción a las drogas. El guión empareja a Davis con un periodista ficticio de la revista Rolling Stone llamado Dave Brill (Ewan McGregor), quien desea entrevistarlo para descubrir los motivos de su ausencia ante el ojo público.

La trama también explora el matrimonio de Davis con Frances Taylor (Emayatzy Corinealdi) un par de décadas antes, lo cual busca explicar la soledad del artista debido a la ausencia de su esposa, por motivos que se revelan a medida que la historia avanza. La actriz brinda la interpretación más conmovedora del  film, pintando a Taylor como una mujer fuerte que no se deslumbra por la fama de su esposo, aunque el precio de ésta afecta inexorablemente su matrimonio.

¿Miami Vice?
El factor discordante del guión es la preponderancia que recibe el personaje de McGregor, quien se convierte en una especie de sidekick de Davis cuando entra en escena un mafioso que intenta robar una cinta secreta del cantante. Esta sub-trama se convierte en el centro del tercer acto y roba al film de tiempo que pudiese haber explorado otras facetas musicales de Davis, aunque la historia nunca deja de ser envolvente a pesar de esto.

El ancla del film es Cheadle, quien se entrega en cuerpo y alma al interpretar a Davis. Desde su característico tono de voz suave y carrasposo hasta su largo y descuidado cabello, es difícil imaginar a otro actor en este papel. El trabajo de Cheadle también deslumbra detrás de cámaras, con una puesta en escena impecable, acompañada de una cinematografía granulada que emula un look de films policiales de los años 70 y una edición creativa y frenética, a tono con el ritmo de la historia.

¿Retratos Definitivos?
Entre los dos filmes, "Miles Ahead" ahonda con mayor profundidad en la psiquis de un artista perturbado, mientras que "Elvis & Nixon" se queda en la superficie de lo que pudo haber sido una exploración fascinante del carácter de dos figuras prominentes. Ninguna de las dos cintas puede considerarse biográfica, pues especulan en torno a hechos de los que muy poco se conoce, pero la cinta de Don Cheadle lleva la delantera gracias a su osadía y pasión por su objeto de estudio.

Puntuación - Elvis & Nixon: 3 de 5 / Miles Ahead: 4 de 5.

 

jueves, 20 de junio de 2013

MAN OF STEEL: La resurrección de Superman


Aún cuando Hollywood ha logrado sacar provecho de decenas de historias de súper héroes para crear grandes éxitos de taquilla por más de dos décadas, es llamativo que la última versión cinematográfica verdaderamente exitosa de Superman fuese estrenada hace ya 35 años, cuando Christopher Reeve hizo creer al mundo que ¨un hombre puede volar¨, tal y como lo promocionaban los anuncios de ¨Superman¨, de Richard Donner, en 1978. Tras el éxito alcanzado por ese film, así como el de Superman II un par de años después, la saga comenzó a decaer con un par de entregas muy cuestionadas que lentamente fueron apagando el interés del público. A pesar de que El hombre de acero lograra mantenerse en la palestra gracias a diversas adaptaciones televisivas, entre ellas ¨Lois & Clark¨ y ¨Smallville¨, su retorno al cine demoró más de lo que muchos imaginaron.

En 2006, los estudios Warner Bros. fracasaron en revivir a la franquicia con ¨Superman Returns¨, una decepción comercial y de crítica que no logró conectar con el público de la misma forma que lo hiciera ¨Batman Begins¨, de Christopher Nolan, un año antes. La clave del éxito, sin embargo, estaba delante de sus narices, sólo había que permitir que Nolan y su guionista David S. Goyer culminasen su excepcional trilogía de El Caballero de la Noche para enfocar su atención en el otro gran súper heroe de DC Comics. ¨Man of Steel¨ cuenta con el tutelaje de Nolan como productor, un guión escrito por Goyer y la dirección de Zack Snyder, conocido por su trabajo en "300" y "Watchmen".

Esta nueva versión comienza desde cero, con el nacimiento de Kal-El en el planeta Krypton, el cual se halla al borde de la destrucción. Su padre, Jor-El (Russell Crowe), es un científico que intenta salvar a su especie enviando a su primogénito al planeta Tierra, inyectando en éste el código genético de toda su especie. Al mismo tiempo, el General Zod (Michael Shannon) ejecuta un golpe de Estado (¿o de planeta?) en un intento desesperado por salvar al planeta, pero es apresado junto a sus aliados y exhiliado a un agujero negro en el espacio, lo cual irónicamente le salva la vida, contrario al resto de los habitantes de Krypto que perecen cuando el planeta implosiona.

Tras esta impresionante secuencia de destrucción, la historia salta directamente a mostrar a Clark Kent (Henry Cavill) en su edad adulta, contando mediante flashbacks la relación entre Clark y sus padres, (Diane Lane y Kevin Costner), así como el tormento que significó para éste crecer escondiendo sus habilidades, haciéndole sentir alienado, con miedo a ser rechazado e incluso temido por el resto de los humanos. Este nuevo enfoque le aporta una vulnerabilidad a Clark que nada tiene que ver con la kryptonita, demostrando su naturaleza más humana que alienígena. Eventualmente, Zod descrubre el paradero de Kal-El y amenaza con destruir a la Tierra si éste no se entrega.



Zack Snyder es conocido por su distintivo estilo visual, sus películas no reparan en llenar cada píxel de la pantalla con todo tipo de efectos visuales, mostrando usualmente mundos híper reales llenos de violencia donde los personajes combaten, saltan, vuelan o caen en cámara súper lenta. Buena parte de su filmografía, sin embargo, carece de una buena narrativa, siendo "Sucker Punch" el ejemplo más significativo de esta debilidad. Con "Man of Steel", Snyder se acerca más que nunca a lograr un balance entre la forma y el contenido, convirtiéndose éste en el mejor film de su carrera. Su visión de Krypton es la más completa que hasta ahora se ha mostrado, mientras que cada secuencia de acción es más intensa y absorbente que la anterior.

El guión a su vez otorga los respiros necesarios para justificar la presencia de un amplio reparto, siendo la relación entre Clark y sus dos padres, Jor-El y Jonathan Kent, el foco emocional y de motivación para el protagonista. Quienes están acostumbrados a la dinámica entre Lois y Clark quizás salgan decepcionados, ya que en esta historia de origen queda poco espacio para desarrollar su relación, aunque Amy Adams demuestra una vez más que puede aportarle fuerza a cualquier papel. Al menos, al final de la película se muestra un buen indicio de que la segunda parte profundizará en este flanco.

Se habla mucho por internet acerca del final de la película, donde Superman toma un decisión que, para los ojos de muchos, va en contra de la esencia de lo que representa el personaje. Incluso el propio Nolan admitió haberse opuesto a este giro, siendo después persuadido por Goyer y Snyder. El desenlace, sin embargo, lleva una carga dramática adecuada y ciertamente afectará las decisiones de Superman en un futuro. Además, la destrucción maniaca provocada por Zod no le dejó muchas alternativas.

Puntuación: 4.75 de 5

Más sobre "Man of Steel":

- Behind The Scenes de 13 minutos.

- A Christopher Nolan no le agradaba el final de Man of Steel