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domingo, 31 de agosto de 2014

DAWN OF THE PLANET OF THE APES: Los simios revelan su humanidad

 
Andy Serkis como Caesar (añadido digitalmente en post producción)


La franquicia de "El Planeta de los Simios" tiene más de 40 años de existencia y ha dado a luz a ocho películas discordantes en su calidad. La original "Planet of the Apes" de 1968, protagonizada por Charlton Heston, es considerada un clásico y su trama contiene uno de los giros más inesperados en la historia del cine (SPOILER: el personaje de Heston descubre los restos de la Estatua de la Libertad en una playa, percatándose así de que el planeta de los simios no es otro que La Tierra). 

Un total de cuatro secuelas vinieron en menos de seis años, pero el presupuesto se encogió con cada nueva entrega y Heston no regresó a ninguna de ellas, hasta que el público perdió el interés. En 1998, Tim Burton dirigió un "reboot" que pretendía relanzar a la franquicia, pero ese film merece vivir exiliado en otro planeta.

No fue hasta 2011 que los simios volvieron a las pantallas con "Rise of the Planet of the Apes", una precuela que cuenta la historia de Caesar, el primer chimpancé parlante del mundo y futuro líder de los primates. El guión pecó por el poco desarrollo de sus personajes humanos, pero el personaje de Caesar le otorgó una vitalidad inesperada a un film que para el momento no había generado muchas expectativas. 

Malcolm (Jason Clarke) junto a Caesar.
Interpretado magistralmente por Andy Serkis y animado por tecnología "motion capture', Caesar regresa como protagonista en "Dawn of the Planet of the Apes", la cual tiene lugar 10 años después de los hechos del film anterior. El 99% de la humanidad ha muerto debido a un virus mortal, tan sólo el 1% ha logrado sobrevivir debido a su inmunidad natural al virus. Caesar y el resto de los simios viven en forma de tribu en un bosque cercano a la ciudad de San Francisco, en armonía con la naturaleza y alejados de los humanos.

Un encuentro violento entre un pequeño grupo de personas y un par de simios pone a prueba el liderazgo de Caesar, quien perdona sus vidas a pesar de la muerte de uno de los suyos. Los humanos, liderizados por Malcolm (Jason Clarke), insisten en permanecer en el área, pues desean reactivar una planta eléctrica que le devuelva la energía a su refugio en la ciudad. Habiendo crecido con un humano que siempre lo trató con amor, Caesar se percata de las intenciones nobles de Malcolm y les permite hacer su trabajo.

Cuando los dos grupos se ven forzados a convivir, existe tensión en ambos lados, pero la bondad de Caesar y Malcolm se impone momentáneamente. Sin embargo, todos sabemos que esta historia no acaba bien para los humanos, por lo que los momentos de armonía adquieren una connotación melancólica y trágica, haciéndonos desear que todo termine bien aún teniendo la certeza de que no será así.


El guión no repara en remarcar el carácter destructivo del hombre en contraposición con el balance natural entre los simios y su entorno. Sin embargo, estos simios poseen rasgos humanos que los acercan a la misma oscuridad a la que muchos hombres pueden llegar si las circunstancias lo permiten. Koba (Tony Kebbell), el segundo en mando de la tribu, detesta a los humanos y no tardará en voltear las cartas a su favor, no sólo para deshacerse de los humanos sino también de Caesar.

Los personajes humanos cuentan con un mejor desarrollo que en el film anterior: Gary Oldman interpreta al líder del refugio en la ciudad, fungiendo como figura antagónica, mientras que Keri Russell cuenta con algo de dimensionalidad como la esposa de Malcolm. Aún así, el film le pertenece a los simios y el director Matt Reeves los ubica en el centro de la historia. Es un gusto observar la animación de los simios, la evolución de la tecnología en apenas tres años es notable. 

Una secuencia donde los simios entran como ejército a la ciudad para advertir a los humanos resulta imponente y escalofriante, aunque los detalles en sus expresiones durante los momentos más íntimos son igual de impactantes. Por su parte, Andy Serkis agrega otra excelente interpretación digital a un curriculum que incluye a Gollum en la saga de "El Señor de los Anillos" y al mismo King Kong, entre otros personajes.

"Dawn of the Planet of the Apes" no sólo es superior a su predecesora, es también el mejor film de la franquicia después del original. Cuenta con una escala épica que la posiciona por mérito propio como una gran película que además explora terrenos nuevos dentro de la saga. El fin de la humanidad se vuelve cada vez más interesante.

Puntuación: 5 de 5.

viernes, 22 de agosto de 2014

GUARDIANS OF THE GALAXY: Los bandoleros del universo Marvel

Groot, con la voz de Vin Diesel.
El éxito alcanzado por Marvel en su proeza cinematográfica, que ya abarca una decena de films estrenados en apenas seis años, le ha permitido al estudio explorar los comics de sus héroes menos conocidos y trasladarlos a la gran pantalla. Antes del estreno de "Iron Man" en 2008, pocos conocían el nombre de Tony Stark, pero "Iron Man 3" recaudó más de mil millones de dólares a nivel mundial en 2013. Es probable que a partir de ahora, personajes como Starlord, Groot, Rocket, Drax y Gamora adquieran una popularidad similar.

"Guardians of the Galaxy" pertenece al universo cinematográfico de Marvel, pero se siente como una versión más ligera de Star Wars, donde no hay imperio que destruir ni una fuerza por dominar, sino un quinteto de descarrilados que deben aprender a soportarse para sobrevivir y, eventualmente, vencer a un enemigo en común. El "líder" de este grupo intergaláctico es Peter Quill (Chris Pratt), mitad Han Solo y mitad Indiana Jones, un cazarrecompensas que se hace llamar Starlord y viaja por la galaxia buscando tesoros y rompiendo corazones. 


Durante su más reciente descubrimiento de una valiosa esfera, Peter se topa con los secuaces de Ronan El Acusador (Lee Pace), quienes buscan apoderarse del objeto, pero logra escapar de ellos. Ronan coloca un precio a su cabeza y envía a la asesina, Gamora (Zoe Saldana), a recuperar la esfera. El encuentro entre ambos no se hace esperar, pero la presencia de otro par de cazarrecompensas complica las cosas. Rocket (Bradley Cooper) y Groot (Vin Diesel), un mapache parlante y un árbol andante, intentan atrapar a Peter mientras Gamora busca apoderarse del orb, pero los cuatro terminan bajo arresto debido a la persecución nada discreta que protagonizan en el centro de la capital del planeta Xandar.

En una cárcel que no repara en género o planeta de origen, el grupo se topa con Drax El Destructor (Dave Bautista), quien intenta asesinar a Gamora en venganza por la muerte de su familia a manos de Ronan. Al mismo tiempo, Rocket y Groot idean un plan de escape que se desencadena de forma inesperada. Es así como el quinteto huye de prisión, pero con más de un enemigo a cuestas.

Lo que sigue es una historia contada innumerables veces que acierta en no tomarse en serio a sí misma, enfocándose en situaciones humorísticas generadas por el choque de personalidades que ocurre entre sus protagonistas. Rocket es irónico y algo rabioso, mientras que Drax es tosco y no comprende ningún tipo de sarcasmo. Gamora es tan ruda que no es capaz de bailar ante una canción pegajosa, pero Starlord es fanático de la música pop de los años 80, proporcionando además el soundtrack retro de la película mediante su imperdible Walkman. Y luego está Groot, el adorable árbol que sólo sabe decir "Yo soy Groot", aunque Rocket es capaz de hallar el significado de sus palabras en cualquier situación.

Zoe Saldana y Chris Pratt como Gamora y Starlord.
El director James Gunn entiende la ligereza del material con el que trabaja, por lo que no pretende vendernos el dramatismo que caracteriza a otras historias de súperheroes. Por el contrario, Gunn casi tira por la ventana la trama que conecta al film con el resto del universo Marvel, deteniéndose brevemente en puntos necesarios como la visita a El Coleccionista (Benicio Del Toro) o una escueta escena con Thanos (Josh Brolin), sin perder el rumbo en el desarrollo de los lazos que unen a este peculiar grupo de Guardianes.

Por fortuna, los actores le siguen el juego a la visión del director. Chris Pratt encaja sin ninguna dificultad en el papel de Starlord gracias a su carisma y sentido del humor, al tiempo que el luchador Dave Bautista aporta más dimensión al rol de Drax de la que suele recibir el fortachón de la historia. Zoe Saldana es menos memorable como la única mujer del grupo, pero al menos mantiene el ritmo de sus co-estrellas y se mimetiza con éxito dentro del quinteto. Por su parte, el trabajo vocal de Bradley Cooper, sumado a una animación digital de primera, hacen del duo de Rocket y Groot lo mejor de la película.

"Guardians of the Galaxy" era un proyecto que tenía todas las de perder gracias a una premisa rebuscada con personajes desconocidos para el público general. La apuesta de Marvel no sólo fue exitosa, sino que supera con creces a las primeras partes de súperheroes más familiares como Thor y Capitán America, ubicándose dentro de las mejores películas que el estudio ha producido hasta ahora. Los conflictos existencialistas que este grupo afronta se resuelven contando la leyenda de Footloose y el gran Kevin Bacon, o bajo la melodía de "Ain´t no Mountain High Enough", nada de estrés post traumático ni mártires inmolados.

Puntuación: 4.75 de 5

Más sobre "Guardians of the Galaxy":
- Entrevista a James Gunn y al elenco (Collider)
- 10 "easter eggs" en la película (IGN)

viernes, 15 de agosto de 2014

ROBIN WILLIAMS: El genio del humor


Días después de la muerte de Robin Williams, internet y las redes sociales continúan saturados de información sobre el artista. Mas allá de los detalles alrededor de su partida, existe un desasosiego en torno a su muerte que rara vez alcanza tal magnitud. Su presencia en las vidas de millones de personas durante más de tres décadas, a través del cine y la television, ha dejado una huella que quizás hasta ahora no sabíamos que existía.

La hiperactividad y energía de Robin eran contagiosas. Basta con mirar alguna de sus entrevistas para admirar a un genio de la improvisación. Su candidez y gentileza, combinadas con su sentido del humor, lo convirtieron en un talento como pocos, capaz de dar inmesurablemente con la única condición de recibir una risa a cambio.

No soy de la generación de "Mork & Mindy" y nunca he terminado de ver "Popeye", pero recuerdo claramente haber ido al cine a ver "Hook", donde Robin interpretó a un Peter Pan adulto que debe regresar al país de Nunca Jamás, analogía muy adecuada para un adulto que nunca escondió a su niño interior. Sin embargo, el rol con el que definió a toda una generación de niños en la década de los 90 fue el Genio de "Aladdin". La voz de Robin parecía ir más rapido que su mente, los animadores del film ilustraron brillantemente su carácter histriónico y el resultado fue uno de los mejores personajes animados en la historia del estudio.

Poco después vino "Mrs. Doubtfire", donde Robin interpretó a un padre divorciado que se hace pasar por una niñera británica para poder estar junto a sus hijos. La transformación le valió al film un Oscar al mejor maquillaje, pero detrás del traje de látex y la máscara de goma brotaba otra inolvidable interpretación. Es probable que "Mrs. Doubtfire" sea el film más divertido de toda su carrera.

Robin intervino en muchas otras películas para niños, entre ellas "Toys", "Jumanji", "Flubber" y "Night at the Museum". Aunque distan mucho de ser clásicos del cine, son parte de la filmografía que lo ubicó en la conciencia de toda una generación. Su participación es la mejor excusa para al menos ver unos minutos cuando las encontramos al pasar canales en la televisión.

Ya en mi adolescencia comencé a apreciar su trabajo dramático. "Awakenings", "Dead Poets Society" y "Good Morning, Vietnam" eran transmitidas con bastante frecuencia en la televisión. Obtuvo 4 nominaciones al Oscar durante su carrera, pero fue "Good Will Hunting" la que le valió la estatuilla. En su rol como psicólogo y figura paternal de un joven brillante y problemático, interpretado por Matt Damon, Robin nos brindó una de sus interpretaciones más transparentes y sinceras.

Tanto "Patch Adams" como "What Dreams May Come" se estrenaron en 1998. La primera fue un éxito comercial, pero ambas fueron destrozadas por la crítica. Ambos films fueron tildados de manipuladores y sentimentalistas, pero tocaron una vena en el público que los mantiene muy presentes en la memoria colectiva, a pesar de sus detractores.

Su generosidad como actor también trascendía cuando dejaba que otros se lucieran en su lugar. En "The Birdcage", Nathan Lane se comía la pantalla, pero era Robin quien devolvía la pelota para que su co-estrella brillase con más intensidad.

Robin también exploró terrenos oscuros y por demás interesantes. En "Insomnia" interpretó a un asesino que le hace la vida imposible a Al Pacino, mientras que en "One Hour Photo" mostró un lado perturbador como un revelador de fotos que se obsesiona con las vidas de sus clientes. En retrospectiva, su personaje en ese film poseía una melancolía que pertenecía al verdadero Robin, pero sus cualidades multifacéticas impiden que lo encasillemos en cualquier arquetipo.

Mi esposa y yo tuvimos la oportunidad de ver a Robin en vivo en la obra de Broadway titulada "Bengal Tiger at the Baghdad Zoo", donde interpretó a un tigre de bengala que muere durante un bombardeo a la ciudad de Baghdad, por lo que se dedica a comentar el sinsentido de la masacre, así como de la guerra en general. Disfrutar de su interpretación, dramática en este caso, ha sido una de las experiencias más satisfactorias que hemos vivido en el teatro.

Con más de 70 películas en su curriculum, Robin Williams nunca descansó profesionalmente. Al leer su filmografía en IMDB me doy cuenta de que aún tengo obras suyas por descubrir, entre ellas "The Fisher King", por la que recibió una nominación al Oscar, o "World's Greatest Dad", que tiene un puntaje de 89% en Rotten Tomatoes. Además, dejó cuatro películas por estrenar, lo cual brinda un leve consuelo para quienes aún no procesamos su partida. 

Recordaremos siempre en Robin Williams a un genio del humor que no temía abrir su corazón, impredescible y cálido en igual medida. El mundo llora hoy a un gran hombre que también fue un gran artista.

viernes, 1 de agosto de 2014

AZUL Y NO TAN ROSA: La vida en colores



El azul es para los varones y el rosa para las niñas. Es una norma tácita por la cual nos regimos para escoger el regalo de un recién nacido o para vestir a un niño pequeño. Un varón vestido de rosa sería objeto de burla para unos e incluso motivo de vergüenza para otros. A medida que crecemos, adoptamos muchos otros matices, pero el principio se mantiene. Azul para los varones, rosa para las niñas.

Ser homosexual en muchos países latinoamericanos continúa siendo un estigma, pero la realidad es que no todo el mundo se viste de un sólo color. Mediante su film "Azul y no tan rosa", el venezolano Miguel Ferrari nos muestra una visión romántica de la homosexualidad en una sociedad machista que aún tiene mucho camino por recorrer en cuanto a la aceptación, social y jurídica, relacionada con el tema.

Diego (Guillermo García) es un fotógrafo de moda que vive cómodamente en Caracas, con el estilo de vida superficial típico de un adulto soltero. Comparte con su novio Fabrizio (Sócrates Serrano), pero no tiene intenciones de enseriar la relación. Las cosas cambian para Diego cuando Fabrizio es víctima de un ataque violento por parte de una pandilla de homofóbicos, que lo dejan en estado crítico en el hospital. Para complicar más las cosas, Diego recibe una llamada de Valentina (Arlette Torres), un amor de su adolescencia que vive en Madrid, quien le pide que cuide por el verano a Armando (Ignacio Montes), el hijo adolescente de ambos y fruto de su amor juvenil.

Diego tiene más de cinco años sin ver a Armando y prácticamente no ha hablado con él en ese tiempo, algo que Armando resiente. Aunque Diego nunca le ha confesado a su hijo que es homosexual, éste lo descubre rápidamente. Armando no es gay como su padre, pero sufre de inseguridad crónica cuando de mujeres se trata. Su tiempo juntos les permitirá a padre e hijo reencontrarse como familia, aunque de formas inesperadas para ambos. El español Ignacio Montes concede una interpretación auténtica y madura como Armando, mientras que Guillermo García mejora a medida que el film avanza y parece sentirse más cómodo en su papel.


Ferrari muestra una clara influencia de los films de Pedro Almodóvar y construye un cuadro familiar muy bien ejecutado, con personajes incidentales que viven historias complejas alrededor de los personajes principales. Por un lado está Perla Marina (Carolina Torres), la asistente de Diego, quien no logra salir de una relación sentimetal abusiva, así como Delirio (Hilda Abrahamz), una transexual que aún resiente un desengaño amoroso de su adolescencia. Por su parte, los padres de Diego, interpretados por Elba Escobar y Juan Jesús Valverde, ilustran la dualidad que obliga a muchos a esconder su homosexualidad ante los ojos de su familia, aún cuando estos la intuyan. El guión otorga el espacio suficiente para que cada uno de estos personajes aporte un punto de vista diferente hacia un mismo tema. 

De forma menos sutil, la película tiene también un villano en Racso (Alexander Da Silva), el pandillero que ataca a Fabrizio y que parece expresar una homosexualidad frustrada mediante la violencia. Es aquí donde la historia intenta abarcar mas de lo que debe, pues su personaje continúa apareciendo en circunstancias forzadas que conducen a un desenlace demasiado conveniente y poco convincente. Al menos, el film no termina con este conflicto sino que brinda un acto final purificador y reconfortante que ata muy bien las historias de sus personajes, cerrando en una nota positiva y esperanzadora, como poco acostumbran a hacer los films venezolanos.


La cinematografía de Alexandra Henao y la dirección de arte de Marcelo Pont Vergés merecen un especial reconocimiento. Los escenarios principales cuentan con una paleta de colores propia que hace juego con el tono emocional de las vivencias de los personajes, convirtiéndose así en el aspecto estético más llamativo del film. Azul y rosa son sólo dos dentro de la gama de colores que aquí se retratan.


Puntuación: 4.25 de 5.


Más sobre "Azul y no tan rosa":


- Tras cámaras de "Azul y no tan rosa".

 

jueves, 31 de julio de 2014

EDGE OF TOMORROW - La muerte le sienta bien a Tom Cruise


El comandante norteamericano William Cage (Tom Cruise) despierta en una base militar británica, despojado de todo rango y enviado a ser carne de cañón en un ataque sorpresa contra los Mimics, una raza alienígena que ha invadido el mundo. Sin experiencia en combate, Cage sale a la guerra junto al resto de su pelotón en lo que luce como una versión futurista de la batalla de Normandía. La misión se convierte rápidamente en un caos, pues los alienígenas se anticipan a toda su ofensiva, como si de antemano conociesen sus planes. Cage ve morir a varios de sus compañeros antes de ser atacado por un Mimic que lo hiere mortalmente, pero éste activa una granada y se sacrifica para acabar con la criatura.

Cage despierta de nuevo en la base militar, en el mismo instante que la primera vez. ¿Fue todo un sueño o realmente ocurrió? Los hechos se repiten de la misma forma, como si de un videojuego se tratase. Cada vez que Cage muere, regresa al mismo punto, pero con la experiencia adquirida en sus fracasos anteriores. Cage intenta alterar su fatal destino en cada nueva vida, pero las infinitas variantes que pueden ocurrir en una situación de combate continúan llevándolo a la muerte.

Esta es la premisa de "Edge of Tomorrow", una obra de ciencia ficción por demás entretenida que respeta la inteligencia de su audiencia y brinda buenas dosis de acción futurista. Una trama que podría tornarse tediosa en muy corto tiempo es manejada hábilmente por el director Doug Liman, quien juega de forma creativa con la fórmula en sus manos. El resultado es una historia intrigante que se reinicia constantemente, pero que toma nuevos caminos en igual proporción.



En una de sus "vidas", una reconocida soldado llamada Rita (Emily Blunt) le pide a Cage que la contacte después de morir. Rita solía contar con la misma habilidad de Cage, la cual es transmitida al entrar en contacto con cierto tipo de Mimic, por lo que Cage se convierte en su única esperanza de sobrevivencia y de salvar al mundo, por supuesto. El personaje de Rita no cae en el cliché de la valiente guerrera que sucumbe ante el encanto del héroe de acción, ni de la damisela en apuros que espera por ser rescatada.

La interpretación de Blunt ubica a su personaje al mismo nivel que el de Cruise, lo cual resulta inusual si se observa el record de películas de acción que Cruise ha protagonizado, donde el rol femenino suele tener un carácter secundario. El film muestra de forma casi obsesiva el momento cuando Rita y Cage se conocen (ella se levanta lentamente tras culminar un ejercicio de meditación, delineando sensualmente los músculos de su cuerpo), haciéndola ver deseable e inalcanzable al mismo tiempo. Rita y Cage dependen el uno del otro para descifrar la estrategia correcta que acabará con los invasores, pero no hay tiempo para el amor con tanto que hacer.


Una debilidad inherente a la trama es que la posibilidad de reiniciar la historia cada vez que Cage muere reduce el peso dramático de sus acciones, pues su personaje siempre tendrá otra oportunidad ante los ojos de la audiencia. Este aspecto es tratado de forma ingeniosa durante el último tercio de película, pero la sensacion de que siempre habrá otra oportunidad, por más sombrío que parezca el escenario, permanece siempre latente. Sin embargo, el aspecto más doloroso del don de Cage no es su propia muerte, sino el ver morir a Rita constantemente, lo que brinda un matiz adicional a la dinámica entre el duo protagónico.

No todo es drama en el film, ya que las incontables muertes de Cage permiten que los cineastas incluyan situaciones humorísticas, lo cual brinda ligereza a una historia que necesita dar momentos de respiro para digerir los múltiples escenarios que se presentan, brindando además algunas de las mejores escenas para Rita, quien muchas veces tiene que ejecutar a Cage por quedar mal herido o por fallar alguna misión. En varias oportunidades, el film muestra aleatoriamente los éxitos y fracasos de Cage, bien sea en medio de combate o intentando escapar de la base militar, pero es el espectador quien debe llenar algunos agujeros dejados intencionalmente por los escritores.

Aunque la confrontación final es bastante genérica y predecible, el film brinda un giro tras otro de forma innovadora. La comedia "Groundhog Day"y el thriller "Source Code" han manejado un concepto similar, pero el escenario futurista y apocalíptico de "Edge of Tomorrow", sumado al buen trabajo de sus dos protagonistas, le aportan a este film una identidad propia. Como en todo buen videojuego, provoca reiniciar y empezar desde cero enseguida que los créditos comienzan a rodar.

Puntuación: 4.50 de 5.

Mas sobre "Edge of Tomorrow":
- Entrevista a Emily Blunt (Hitfix)
- Entrevista al director Doug Liman (Rolling Stone)
- Vivir, Morir, Repetir: Los efectos visuales (FXguide)


viernes, 18 de julio de 2014

LIFE ITSELF: La vida no tan secreta de Roger Ebert


Roger Ebert es el único critico de cine ganador de un premio Pulitzer. Su muerte en abril de 2013 dejó un vacío irreparable en el periodismo de entretenimiento norteamericano y en el ciberespacio en general. Fue co-presentador del famoso programa de TV, "At The Movies", junto a Gene Siskel, y una celebridad en los círculos de festivales de cine, desde Cannes hacia abajo. Su influencia en la industria cinematográfica es indeleble, desde las nuevas generaciones de cineastas hasta veteranos como Martin Scorsese. Ebert fue, además, protagonista de una inigualable historia de amor, la suya y de su esposa, Chaz Ebert. En sus últimos años de vida, Roger perdió el habla debido a un cáncer de tiroides que se extendió a su mandíbula, pero su productividad como crítico y periodista nunca decayó. Utilizaba un software de voz a través de su laptop que le permitía expresarse libremente, algo esencial para un gran comunicador que nunca perdió el poder para comunicarse.

Resumir la vida de Roger Ebert en un párrafo resulta complejo y superfluo, debido a lo cual el director Steve James merece amplio reconocimiento por su inspiradora síntesis de la vida de Roger en el documental "Life Itself". James comenzó la filmación tan solo 5 meses antes de la muerte de Ebert, sin saber que el cáncer que éste padecía empeoraría crónicamente en muy corto tiempo. Debido a esto, la mayoría de la película la filmó en hospitales y salas de terapia, donde Roger sin duda sufrió físicamente pero mantuvo un espíritu indomable y una actitud esperanzadora. El documental recurre entonces a las memorias escritas por Roger, su libro también titulado "Life Itself", para ahondar en su trayectoria profesional y personal. De igual forma, reconocidos críticos de cine, jóvenes cineastas, familiares y amigos aportan detalles esenciales, pero el grueso de esta historia viene de las propias palabras de su protagonista.


Intercalado entre el presente (2012-2013) y momentos esenciales de su vida, el documental fluye con mucha facilidad durante buena parte de sus casi dos horas de duración. Comienza con los inicios de Roger como periodista y su eventual llegada al Chicago Sun-Times, donde reemplazó al crítico de cine del periódico cuando éste se retiró. Una de sus primeras críticas fue la del film "Bonnie and Clyde" en 1967, a la cual definió como "un hito del cine norteamericano", comentario nada desacertado aún hoy en día.  La personalidad extrovertida de Roger lo convirtió en el chico popular del periódico, pero su carácter excesivo lo llevó al alcoholismo y al riesgo de acabar con su carrera y su vida. Su esposa, Chaz, revela en el documental que conoció a Roger en un grupo de alcohólicos anónimos, lo que dio un giro gigantesco a su vida.

Uno de los segmentos más conmovedores del documental gira alrededor de la necesidad que Roger siempre sintió de cultivar nuevos talentos, compartiendo sus conocimientos y opiniones para formar a las nuevas generaciones. Directores jóvenes como Ava DuVernay y Ramin Bahrani, cuyas películas fueron ampliamente recomendadas por Roger, relatan su admiración personal por éste y revelan las huellas que el crítico dejó en sus carreras. De igual forma, el director Martin Scorsese habla ampliamente sobre su amistad con Ebert, a quien considera uno de sus salvadores durante sus momentos mas críticos de adicción a las drogas. Roger elogió incansablemente films como "Taxi Driver" y "Raging Bull", pero nunca dudó en criticar obras de Scorsese como "New York, New York" o "The Color of Money", algo que el director agradece enormemente debido al carácter constructivo de sus comentarios.

El film dedica bastante tiempo a la relación entre Roger y Gene Siskel, su rival del Chicago Tribune, con quien inició su programa de televisión. Lo que lucía como un aburrido programa sobre un par de nerds hablando de películas se convirtió eventualmente en la referencia obligada de todo Estados Unidos antes de ir al cine, hasta el punto que la famosa calificación de Siskel & Ebert de "dos pulgares arriba" o "two thumbs up" adornaba los afiches y carátulas de todas las películas que recibieran el sello de aprobación de ambos críticos. Las acaloradas discusiones entre ambos aportaban drama al programa y el documental muestra abstractos de algunas, como las burlas de Ebert hacia Siskel por su desaprobación del film infantil "Benji The Hunted", o el horror que sintió Siskel cuando a Ebert no le gustó "Full Metal Jacket", de Stanley Kubrick. James muestra también escenas inéditas donde ambos críticos se ofenden mutuamente al grabar una promoción del programa, pero deja claro que su relación evolucionó hasta un estado fraternal antes de la muerte de Siskel en 1999.


Si el film carece de algo, es de las vertientes en la vida de Roger que quedan por fuera. La historia no profundiza demasiado en definir las características que hicieron resaltar el trabajo crítico de Ebert por encima de cualquier otro. De igual forma, su productiva etapa como bloguero y personalidad en redes sociales es solo mencionada brevemente, a pesar del potencial narrativo que despierta el que un periodista sin voz decidió que el internet fuese su megáfono en temas tan amplios como el control de armas en Estados Unidos o el debate sobre el valor artístico de los videojuegos. Así mismo, el periodista Richard Roeper, pupilo de Ebert escogido por éste para substituir a Siskel tras su muerte, no aparece por ningún lado, una omisión sin duda extraña e injustificable.

Obviando lo antes mencionado, el gran logro de "Life Itself" está en que la voz de Roger parece dictar el ritmo y tono del film. El hombre de familia, amigo, mentor y crítico de cine se presenta ante nosotros sin máscaras ni secretos, dejando entrever el amor equidistante que siente por su familia y por el cine. Es doloroso verlo sufrir en los momentos más duros, pero su voluntad para vivir y disfrutar nuevamente de una buena película, así como del calor de su esposa e hijos, fueron razones más que suficientes para que su cuerpo luchara hasta su último respiro. Sus palabras harán falta con cada nueva película que no critique, pero sus opiniones trascenderán para formar un pilar fundamental de la historia contemporánea del cine.

Puntuación: Thumbs Up - 4.5 de 5

Roger Ebert marcó a mucha gente en muchos aspectos, incluyendo a este servidor que desde esta humilde plataforma busca compartir con ustedes, amigos lectores, su amor por el cine. Cuando el internet comenzó a existir en mi casa, mas o menos en 1996, una de mis primeras búsquedas fue la de esos dos nombres que, con sus pulgares arriba, adornaban las carátulas de muchas películas de VHS, lo cual me llevó a escuchar semanalmente el programa de Siskel & Ebert en versión mp3 (no existía Youtube en ese entonces). Hasta la muerte de Roger, su portal www.rogerebert.com fue destino obligado para mí todos los jueves, cuando publicaba sus críticas de los filmes a estrenarse ese viernes. Este sitio continúa activo con nuevos críticos y columnistas que mantienen vivo el espíritu de su trabajo, e igualmente funge como archivo de las críticas escritas por Roger durante toda su carrera. Si quieren entender un poco mas sobre el fenómeno de Roger Ebert, basta con solo escribir el nombre de alguna película que venga a su mente, Roger les dirá con toda honestidad si merece, o no, un pulgar arriba.

viernes, 11 de julio de 2014

GODZILLA: Occidente finalmente honra a los Kaijus


 
El sub-género tokusatsu consiste en historias donde los kaijus, criaturas o monstruos gigantes, atacan o protegen al mundo en feroces batallas. En dichos relatos, los humanos fungen como expectadores de los enfrentamientos y poco pueden hacer para impedir sus devastadoras consecuencias. Gojira, conocido en el occidente como Godzilla, es el kaiju más famoso dentro y fuera de Japón, y vuelve a las pantallas del mundo en el film "Godzilla", dirigido por Gareth Edwards. Esta nueva versión no tiene vínculo alguno con la entrega norteamericana de 1998, sino que se relaciona temáticamente con el primer film "Gojira" de 1954.

El film comienza con un montaje que muestra las consecuencias de la energía nuclear sobre la naturaleza y cómo el gobierno japones intentó deshacerse de una enorme criatura en los años 50, utilizando la misma bomba atómica que contribuyó a su creación. Décadas después, en 1999, Joe y Sarah Brody (Bryan Cranston y Juliette Binoche) viven lo que parece ser un día normal en las afueras de una planta nuclear en Janjira, Japon, donde ambos viven y trabajan. Sin embargo, un misterioso temblor ocasiona una fuga radioactiva en la cual Sarah pierde la vida ante la mirada impotente de su esposo, quien predijo que este evento sucedería y sospecha la existencia de alguna fachada detrás del incidente. 



15 años despues, Joe vive en Tokio y continúa obsesionado con la muerte de su esposa, lo cual lo mantiene alejado de su hijo Ford (Aaron Taylor-Johnson). Joe es arrestado por intentar entrar a una zona en cuarentena, por lo cual Ford debe viajar a sacarlo de prisión. Una vez afuera, Joe convence a Ford de volver a su hogar en Janjira, pero ahí son arrestados y recluídos dentro de la antigua planta nuclear, donde los doctores Ishiro Serizawa (Ken Watanabe) y Vivienne Graham (Sally Hawkins), estudian una especie de capullo gigante que emite pulsos electromagnéticos y se alimenta de energía nuclear. Poco después, una criatura gigante emerge del capullo, generando caos y destrucción. La criatura, eventualmente conocida como MUTO (Massive Unidentiefied Terrestrial Organism) se lanza al mar y emprende un viaje hacia el oeste, con la intención de aparearse con otro MUTO que nace en el desierto de Nevada, Estados Unidos.

Es entonces cuando Godzilla surge del medio del océano, con la única misión de cazar a las criaturas y evitar que se reproduzcan. Su primera aparición brinda una de las secuencias más emocionantes del film, pero es poco lo que vemos del monstruo en este momento. La perspectiva de la historia se mantiene enfocada en los humanos, en una decisión creativa reminiscente a la empleada por Steven Spielberg en "Jaws", pues la audiencia sólo logra ver lo que los personajes observan dentro de su esfuerzo por sobrevivir a la destrucción ocasionada por los monstruos. Los humanos se convierten entonces en meros insectos al lado de las titánicas batallas entre Godzilla y los MUTOs, que arrasan con ciudades como Honolulu y Las Vegas, antes de encontrarse en la ciudad de San Francisco. 

Gracias a esto, buena parte del film se siente más como una historia de desastres que una película de monstruos, lo cual le brinda al director Gareth Edwards la oportunidad de mostrar alegorías visuales a hechos reales como los recientes tsunamis de Filipinas y Japón o los ataques del 11 de Septiembre. No por esto el film deja de ser fiel a sus orígenes, pues eventualmente las batallas adquieren la preponderancia que se espera de este tipo de películas. El ataque de un MUTO a un tren en el aeropuerto de Honolulu es prácticamente una recreación de la misma escena del clásico de 1954, mientras que la batalla de San Francisco entre Godzilla y los MUTOs es tan épica como sus mejores luchas en el centro de Tokio. El trabajo visual alcanzado por Edwards y su director de fotografía, Seamus McGarvey, así como la banda sonora de Alexander Desplat, elevan sobremanera el logro artístico del film, algo que muchos estudios habrían sacrificado con facilidad en pro de mostrar más explosiones y peleas de monstruos.



Donde "Godzilla" muestra sus costuras es en el desarrollo de algunos personajes, principalmente el de su protagonista, Aaron Taylor-Johnson.  El actor de "Kick-Ass" es en extremo inexpresivo en este papel, por lo que algunos momentos dramáticos se pierden debido a su expresión letárgica que no comunica lo que el guión pretende. Por el contrario, Bryan Cranston otorga la mejor interpretación en la cinta, pero su personaje solo lleva la batuta por un tercio de película. Elizabeth Olsen hace lo que puede en un rol limitado como la esposa de Ford, pero logra brindar una conexión emocional auténtica. El eventual reencuentro con su esposo dentro del caos de la batalla en San Franciso se convierte en el principal motivo de empatía hacia los protagonistas humanos de la historia.  

Pero quien va a al cine a ver un film de Godzilla lo hace por los efectos visuales, los cuales no decepcionan. Godzilla en especial mantiene un aspecto muy similar al de los films japoneses, pero con todos los detalles agregados que la tecnología de hoy permite crear. Los MUTOs son un tanto mas genéricos en su aspecto, pero sin duda bien realizados. Los animadores aportaron también algo de humor visual a las criaturas, como cuando los MUTOs hembra y macho se reunen por primera vez y parecen abrazarse, lo cual le da algo de humanidad a estos monstruos carentes de personalidad. La batalla final entre Godzilla y los MUTOs en la ciudad de San Francisco contiene el mayor despliegue de efectos visuales y brinda una conclusión emocionante y satisfactoria a esta historia. Finalmente una versión occidental de Godzilla acierta en mantener la esencia del icónico kaiju, ver a Godzilla abrir con sus garras la mandíbula de un MUTO y escupir fuego dentro de su boca es uno de esos momentos que provoca ver una y otra vez. 

Puntuación: 4.25 de 5.

Más sobre "Godzilla":

- La evolucion de Godzilla (IGN)

- Entrevista a Gareth Edwards (Den of Geek)