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jueves, 28 de mayo de 2015

AVENGERS: AGE OF ULTRON - La multiplicación de los súper héroes.

Iron Man, Ultron y Capitan America.
"The Avengers" se estrenó en 2012 con una enorme expectativa que giraba en torno al ambicioso objetivo de consolidar un universo de películas basadas en los súper héroes más populares de los estudios Marvel. Su director y escritor, Joss Whedon, logró captar la esencia del conflicto y el humor latentes cuando personajes tan disímiles son obligados a trabajar juntos, fenómeno que resultó en uno de los filmes más memorables y entretenidos que haya producido el género, además del más taquillero. Tres años después, Whedon nos trae "Avengers: Age of Ultron", el segundo film que reúne al mismo grupo de Vengadores dentro de una saga que ya suma once cintas.

Los Vengadores son ahora un equipo consolidado. Desde el inicio luchan coordinadamente contra Hydra, la célula terrorista responsable por la destrucción de S.H.I.E.L.D. en "Captain America: The Winter Soldier". El grupo está conformado inicialmente por Iron Man (Robert Downey Jr.), Capitán America (Chris Evans), Thor (Chris Hemsworth), Hulk (Mark Ruffalo), Black Widow (Scarlett Johansson) y Hawkeye (Jeremy Renner), aunque este ensamble lucirá bastante diferente y agrandado cuando rueden los créditos.

Joss Whedon y el equipo.
El punto de quiebre para el equipo ocurre cuando Tony Stark y Bruce Banner deciden crear un organismo de inteligencia artificial a espaldas de los demás, gracias a la piedra del bastón de Loki, recuperada en Sokovia al inicio de la historia. La intención de Tony es crear un sistema de defensa que logre erradicar amenazas antes de que estas se produzcan, algo que en teoría evitaría incidentes como la invasión alienígena a la ciudad de Nueva York. Es así como nace Ultron (James Spader), un ente artificial que adquiere consciencia propia en un abrir y cerrar de ojos, apoderándose con fiereza de todos los robots y sistemas manejados por Stark Industries. Ultron se refugia en Sokovia, donde recluta a los hermanos Quicksilver (Aaron Taylor Johnson) y Scarlett Witch (Elizabeth Olsen), (in)humanos con poderes especiales que culpan a Stark por la muerte de sus padres.

"Age of Ultron" cuenta con una docena de personajes principales, por lo cual el tiempo en pantalla resulta escaso y valioso para brindarle a cada uno de ellos el desarrollo adecuado. Whedon es un guionista hábil en hacer que los momentos más pequeños enriquezcan el arco general de la historia, pero aún el más diestro cuentacuentos puede tropezar cuando debe balancear tantos elementos.



Como villano, Ultron es un Pinocho malvado con bastante personalidad. Su lógica le dice que para salvar al mundo debe destruir a la humanidad y a los Vengadores, pero los "genes" de su Gepetto Stark lo hacen igualmente narciso y egocéntrico. James Spader hace un trabajo de primera como la voz detrás de la máquina, aunque el film se hubiese beneficiado en dedicarle más tiempo a su evolución  y relación con su creador.

El emparejamiento de Natasha Romanov y Bruce Banner ha generado cierta controversia, ya que Black Widow ha sido hasta ahora el único personaje femenino equiparable al resto de sus compañeros, todos hombres. Sin embargo, el manejo del romance entre ambos personajes no aminora de forma alguna el estatus de mujer fuerte e independiente que la interpretación de Scarlett Johansson continúa brindando. En todo caso, la química entre ambos personajes es escasa y ningún film anterior había mostrado indicios de que este par podría juntarse en algún momento, por lo que la idea, con o sin una perspectiva feminista, no funciona del todo.

Whedon y Jeremy Renner en el set.
Quien sale peor parado es Thor, ya que su travesía para evitar una visión apocalíptica funge como abrebocas para su próxima película en lugar de contribuir con la historia de ésta. En ese mismo tono, los héroes realizan un viaje a Wakanda con el único propósito de introducir a Ulysses Klaue (Andy Serkis) como futuro villano del film "Black Panther", sin mencionar que la escena post créditos no tiene mayor relación con las dos horas y medias que le preceden, pero sirve para recordarnos que "The Avengers: Infinity War" parte 1 y 2 están a la vuelta de la esquina. Es fácil ver los hilos corporativos detrás de esta maquinaria de películas, algo poco halagador cuando los filmes de los Vengadores constituyen el cierre de cada fase de este universo.

A pesar de los traspiés, el guión maneja adecuadamente a los novatos Quicksilver y Scarlet Witch, así como al personaje de Vision (Paul Bettany), quien curiosamente no es un efecto especial sino un actor de carne y hueso, un cambio interesante en esta era de excesos digitales. De igual forma, Hawkeye recibe finalmente más tiempo en escena y su personaje se enriquece por ello, sobre todo porque en el primer film estuvo hipnotizado por dos tercios de película. Por su parte, Capitán America consolida su posición de liderazgo moral como contrapeso a la fuera económica de Tony Stark, una dinámica que merecía recibir un desarrollo más completo, pero que sucumbe dentro de la telaraña de historias que maneja el guión.

Los nuevos heroes Quicksilver y Scarlett Witch.
Las escenas de acción con explosiones y persecuciones cumplen su cometido de mover la trama de un punto a otro, pero hay tantas secuencias de este tipo que inevitablemente algunas resultan poco memorables. De todas, el enfrentamiento entre Hulk y Iron Man (en su traje de Hulk-buster) es quizás el mejor de todos, mientras que una persecución por las calles de Seul está bien ejecutada pero se siente innecesaria dadas las circunstancias de la historia en ese punto. El acto final intenta igualar en escala a la batalla de Nueva York, algo que inevitablemente disminuye el impacto de este enfrentamiento, aún cuando continúa siendo emocionante ver a todos los héroes en acción al mismo tiempo.

No por esto deja de haber momentos mas íntimos entre los personajes, los cuales aportan un sentido de camaradería y humanidad dentro del grupo, algo que Whedon instauró desde la primera entrega. El director y escritor merece un amplio reconocimiento por el crecimiento y relevancia del universo cinematográfico de Marvel en el Hollywood de hoy, pero el hecho de que este sea su último film con el estudio también apunta hacia la frustración y el desgano provocados por lidiar con tantas manos en la masa cuando la meta es contar una buena historia. "Age of Ultron" se mantiene a flote gracias a su director, mas no le pisa los talones al primer film. "Guardians of the Galaxy" y "Winter Soldier" son lo mejor de la Fase 2 de este consorcio de películas.  

Puntuación: 3,75 de 5.

jueves, 30 de abril de 2015

FURIOUS 7: La despedida de Paul Walker

Paul Walker y Vin Diesel como Brian O´Connor y Dominic Torretto.

En Noviembre de 2013, cuando la filmación de "Furious 7" se encontraba a mitad de camino, el actor Paul Walker falleció en un accidente automovilístico. El film debía estrenarse en abril de 2014, pero la tragedia ocasionó que se detuviese la producción por varios meses. Durante este tiempo, los guionistas, productores y el director James Wan tuvieron que ingeniárselas para culminar el film y a la vez mantener a Walker dentro de la historia.

Los cineastas acudieron a los estudios Weta Digital de Peter Jackson, encargados de crear a Gollum en "The Lord of the Rings" y a Caesar en "Rise of the Planet of the Apes", para recrear digitalmente el rostro de Walker e insertarlo al cuerpo de actores que posaron como dobles en el set, incluyendo a sus hermanos Caleb y Cody Walker. Año y medio después, su personaje Brian O´Connor no sólo es parte del film de principio a fin, sino que su despedida conmoverá incluso a los menos adeptos de la saga de "Fast & Furious".

Mi primera impresión con "Furious 7", tras sólo haber visto el primer film "The Fast and the Furious", es que la franquicia ha evolucionado hacia un estilo parecido al de la saga de "Mission: Impossible", aunque con mucha menos sofisticación. Los automóviles siguen siendo el centro de la acción, pero los escenarios son cada vez más inverosímiles, como cuando los héroes de la historia deben descender en paracaídas dentro de sus vehículos para sorprender a sus enemigos. Sin embargo, esta y otras secuencias de acción resultan entretenidas y lucen bien ejecutadas, lo que las vuelve creíbles y, sobre todo, llenas de adrenalina, a pesar de lo absurdo.

           

El tono exagerado y poco sutil de la historia se establece desde la primera escena, donde el nuevo villano Deckard Shaw (Jason Statham) destruye un hospital entero lleno de policías para ver a su hermano en coma, quien quedó en ese estado tras enfrentarse a Dominic Torretto (Vin Diesel) y su equipo en el film anterior. Por su parte, Dominic y Brian intentan llevar una vida normal en Los Angeles: Brian busca adaptarse a una vida doméstica como padre y esposo, mientras que Dominic sigue lidiando con la amnesia de su novia Letty (Michelle Rodriguez). No pasa mucho tiempo hasta que Shaw comienza a ejecutar su venganza y nuestros héroes se ven obligados a huir de la ciudad.

Por suerte, un misterioso agente autodenominado Mr. Nobody (Kurt Russell) les ofrece protección, bajo la condición de que regresen a sus viejas andanzas. La misión en esta oportunidad es rescatar a una hacker (Nathalie Emmanuel) que ha diseñado un poderoso software de rastreo de identidad, capaz de utilizar todo tipo de dispositivo electrónico para localizar a cualquier persona en el mundo entero. Evidentemente, esta tecnología representa un peligro inminente si cae en las manos equivocadas, y son esas manos las que mantienen secuestrada a la hacker en cuestión.  Es así como el equipo se reúne nuevamente con Roman (Tyrese Gibson) y Tej (Ludacris), aunque Shaw no tarda en alcanzarles el paso.

Dwayne ¨The Rock¨Johnson como Hobbs.

Tanto Statham como Russell son nuevos en la saga, pero ambos actores aportan una vibra retro reminiscente a los filmes de acción de antaño que en su momento protagonizaron, los cuales han fungido como inspiración para que esta franquicia continúe reinventándose después de siete entregas. El otro héroe de acción que regresa en esta oportunidad es Dwayne Johnson, quien se divierte como nunca en el papel del agente Hobbs, aún cuando su participación es menor a la que tuvo en las dos entregas previas.

El director James Wan, responsable de filmes de terror como "Saw" e "Insidious", recoge la batuta entregada por Justin Lin, quien había dirigido todas las entregas desde "Tokyo Drift". Wan posee un instinto electrizante para recrear escenas de acción, bien sea que involucren automóviles y stunts imposibles o que sólo consistan en dos personajes enfrentándose mano a mano. Si Wan se convierte en el director a cargo de los siguientes filmes, la franquicia reposará en buenas manos.

Los conceptos de amistad y familia forman parte del diálogo en cualquier escena de "Furious 7" que no contenga carros y explosiones. Si bien los conflictos internos de los personajes bordean el plano melodramático, es elogiable que una franquicia que parece crecer en popularidad con el paso del tiempo busque establecer su centro emocional alrededor de valores relativamente tradicionales. Las últimas escenas de la historia, enfocadas en brindar una despedida para Paul Walker, enfatizan en esta noción de forma conmovedora y emotiva. Los últimos momentos entre Walker y Diesel son manejados elegantemente, otorgando el consuelo de que la saga que lanzó su carrera también le rindió el mejor tributo posible a un irremplazable miembro de su familia.

Puntuación: 4 de 5.

viernes, 13 de marzo de 2015

RELATOS SALVAJES: La trivialidad llevada al extremo

Érica Rivas en ¨Hasta que la muerte nos separe¨.

Aunque parezcan más sencillos en estructura, los cortometrajes representan retos particulares en comparación con otros formatos de cine y televisión. El realizador sólo cuenta con un par de escenas para establecer a los personajes y el mundo donde viven, unos cuantos minutos para relatar el conflicto y otro tanto para culminar la historia de forma satisfactoria. Atrapar a la audiencia desde el principio, y no dejarla ir hasta que rueden los créditos, se convierte así en la meta del director.

Con "Relatos Salvajes", el director argentino Damián Szifrón decidió realizar un largometraje conformado por seis historias cortas, sin relación aparente entre sí, aunque ligadas temáticamente. Este tipo de filmes suele generar comparaciones inevitables con altas probabilidades de provocar cierta decepción, pues muchas compilaciones osan por esconder sus entregas más débiles entre otras más formidables. Sin embargo, Szifrón puede jactarse en afirmar que ha escrito y dirigido seis cortometrajes memorables, poderosos, divertidos y trágicos en igual medida.

La naturaleza breve de cada historia no nos permite revelar demasiado sin dañar la experiencia de quienes no hayan visto "Relatos Salvajes", pero es prudente afirmar que cada corto somete a sus protagonistas a situaciones triviales llevadas a los extremos.



En "El más fuerte", un joven adinerado (Leonardo Sbaraglia) conduce su lujoso Audi en una solitaria carretera. Su prepotente cambio de luces no parece importar al conductor de un carro destartalado (Walter Donado) que decide no otorgarle el paso, por lo que ambos intercambian insultos cuando éste finalmente logra adelantarle. El encuentro no se queda ahí, pues más adelante una llanta del Audi se revienta y ambos conductores se encuentran de nuevo. Lo que sigue es por demás surrealista e hilarante, en lo que parece una combinación entre la dimensión desconocida y un "road movie" de Robert Rodriguez.

"La propuesta" inicia cuando un adolescente (Alan Daicz) llega a su casa tras haber atropellado a una mujer embarazada y pide ayuda a sus padres (Oscar Martínez y María Onetto) para encubrir el crimen. Enseguida surge la idea de buscar otro culpable y de sobornar con altas sumas de dinero, por lo que entran en escena el abogado de la familia (Osmar Núñez), el jardinero de la casa (Germán de Silva) y el fiscal que dirige la investigación (Diego Velásquez). Las cartas se voltean en múltiples ocasiones que demuestran cómo el dinero puede cambiar rápidamente la noción de lealtad y solidaridad, tanto en las personas más pudientes como en las más humildes.

Ricardo Darín en ¨Bombita¨.

"Bombita" relata la historia de Simón Fisher (Ricardo Darín), un ingeniero experto en explosivos que está teniendo un día bastante difícil. Su carro es remolcado por estar mal estacionado en una zona donde el rayado amarillo es inexistente, obligándolo a compartir un día junto a la burocracia, ineptitud y mala educación de los funcionarios públicos que retuvieron su vehículo. Al igual que en el film "Falling Down" con Michael Douglas, los problemas del día a día se convierten en una bola de nieve que destruye la vida de su protagonista y lo llevan a tomar la justicia por sus manos.

"Hasta que la muerte nos separe" comienza con la alegría de una pomposa boda judía, hasta que la novia (Érica Rivas) comienza a sospechar que su nuevo esposo (Diego Gentile) le ha sido infiel con una de las invitadas. La sorpresa de la novia se convierte en desolación y desemboca en histeria, por lo que la celebración se convierte en un festival de venganza que nada tiene que envidiarle a cualquier película coreana de venganza.

Julieta Zylberberg y Rita Cortese en ¨Las ratas¨.

"Pasternak" y "Las ratas" son tan breves que es mejor no reseñarlas, pero en ambas la venganza también forma parte intrínseca de la motivación de los personajes, con resultados oscuros e hilarantes. La interpretación de Rita Cortese en el segundo corto es la mejor de todo el filme y su personaje merece una película propia o una miniserie de televisión.

Cada cortometraje de "Relatos Salvajes" posee una estética característica, pero todos comparten el mismo humor negro y emanan dosis tangibles de realidad con un toque de surrealismo. Los personajes no poseen particularidades exclusivamente argentinas o latinoamericanas, pues los dramas que enfrentan pueden ocurrir en cualquier tiempo o espacio, lo cual convierte a estos inolvidables relatos en historias verdaderamente universales.

Puntuación: 5 de 5.

viernes, 20 de febrero de 2015

MIS PREDICCIONES AL OSCAR 2015


¿"Boyhood" o "Birdman"? Esta es la interrogante en Hollywood. El inicio de la temporada de premios pareció beneficiar a "Boyhood", con triunfos como mejor película en los Golden Globes, Critics Choice Awards y, recientemente, los BAFTA. Sin embargo, "Birdman" se ha alzado con el máximo galardón de los gremios de actores (SAG), directores (DGA) y productores (PGA), grupos por demás influyentes dentro de la academia. La competencia está bastante cerrada, aunque existe la posibilidad de que un contrincante de último minuto sorprenda a todos, pues "American Sniper" se ha convertido en un fenómeno de taquilla en Estados Unidos en las últimas semanas, algo sobre lo cual ningún otro de los ocho nominados a mejor película puede presumir. A pesar de esto, es probable que "The Grand Budapest Hotel" culmine la noche con el mayor número de estatuillas.

Aquí mis predicciones:

Mejor Película: Boyhood
"Boyhood" toca una fibra especial dentro de la sociedad norteamericana y es fruto de 12 años de filmación con el mismo grupo de actores. Es un film humano y conmovedor que plantea lo circunstancial y pasajero de la vida a través de un joven que crece delante de nuestros ojos. Aunque en lo personal prefiero a "Birdman", el film de Richard Linklater parece llevar la delantera.

Mejor Director: Alejandro González Iñárritu, Birdman
El ambicioso proyecto de Iñárritu pudo convertirse en todo un desastre, pero el director demostró estar a la altura y produjo una obra maestra muy apta para el Hollywood de hoy, sin mencionar que el elenco se luce en todos los flancos. Si los votos de película y director no se dividen, Linklater es el otro posible triunfador.

Mejor Actor: Michael Keaton, Birdman
Eddie Redmayne parece llevar la delantera en esta categoría por su interpretación de Stephen Hawking en "The Theory of Everything", pero es probable que la academia premie a Keaton, no sólo por su gran actuación sino en honor a su trayectoria cinematográfica. Esta es la categoría más cerrada después de la de mejor película.

Mejor Actriz: Julianne Moore, Still Alice
Hay poco que debatir aquí. Moore finalmente recibirá su Oscar por interpretar a una madre y esposa que sufre de un agresivo tipo de alzheimer. 

Mejor Actriz Secundaria: Patricia Arquette, Boyhood
Arquette ha arrasado en cuanto premio se ha entregado en esta categoría, los Oscar seguirán el mismo patrón. 

Mejor Actor Secundario: J.K. Simmons, Whiplash
Un caso similar ocurre aquí, pues Simmons no parece tener competencia. Sólo Edward Norton podría sorprender por su actuación en "Birdman", pero luce improbable.

Mejor Película Animada: How to Train Your Dragon 2
Ante la ausencia de "The Lego Movie" en esta categoría, el film animado de Dreamworks debe resultar triunfador, a menos que Disney repita su victoria del año pasado con "Big Hero 6".

Mejor Guión Adaptado: The Theory of Everything
El guionista Anthony McCarten adaptó con éxito la novela escrita por Jane Hawking sobre sus 30 años de matrimonio junto a Stephen Hawking. Tan sólo "The Imitation Game", otra historia biográfica, podría robarle la estatuilla.

Mejor Guión Original: The Grand Budapest Hotel
Aunque Birdman y Boyhood están nominados en esta categoría, la academia premiará al film de Wes Anderson con este galardón, entre varios otros. Boyhood tiene posibilidades si la academia optase por otorgarle múltiples estatuillas.

Mejor Banda Sonora: The Grand Budapest Hotel
Alexandre Desplat tiene doble nominación por este film y por "The Imitation Game", por lo que podría ocurrir un división de votos que beneficie a "The Theory of Everything", sin embargo Desplat lleva la delantera por su trabajo en "The Grand Budapest Hotel".

Mejor Cancion: "Glory", Selma.
Este será el premio de consolación para "Selma", nominada a mejor película y a mejor canción, sin ningún otro reconocimiento. "Everything is Awesome" también podría ser la ganadora, pues "The Lego Movie" se quedó injustamente sin nominación en la categoría de película animada. 

Mejor Cinematografia: Birdman
Emmanuell Lubezki repetirá por segundo año consecutivo tras haber ganado por "Gravity". Su trabajo de cámara en mano combinado con extensos planos secuencia lo colocan muy por encima de cualquier otro candidato. Sólo la inolvidable paleta de colores de "The Grand Budapest Hotel" podría robar a "Birdman" de este premio.

Mejor Diseno de Produccion: The Grand Budapest Hotel
El impecable trabajo de Adam Stockhausen y Anna Pinnock será recompensado con este premio. No se ve mayor competencia en esta categoría. 

Mejor Vestuario: The Grand Budapest Hotel
Una situación similar ocurre aquí, quizás "Maleficent"podría ganar pero es poco probable.

Mejor Maquillaje: Foxcatcher
Este premio podría ir para cualquiera de los tres nominados. Sería el premio de consolación para "Foxcatcher", o una vía para honrar de algún modo a "Guardians of the Galaxy", o parte del arrase de "The Grand Budapest Hotel". Sin embargo, el maquillaje de Steve Carrell en "Foxcatcher" es el más impactante de todos, así que debe salir triunfadora.

Mejor Edicion: Whiplash
El intenso trabajo de Tom Cross en "Whiplash" debería ser recompensado, aunque "Boyhood" podría combinar su trofeo de mejor película con el de la mejor edición.

Mejor Mezcla de Sonido: Whiplash
El combo de edición y mezcla de sonido debería ir para "Whiplash", pero los films de acción son populares en esta categoría, así que "American Sniper" es el otro fuerte candidato.

Mejor Edición de Sonido: American Sniper
Ante la ausencia de "Whiplash", "American Sniper" tiene el terreno libre aquí. "Birdman" sería la otra posibilidad, pero luce bastante improbable.

Mejores Efectos Visuales: Dawn of the Planet of the Apes
El trabajo de animación motion capture de este film merece ser reconocido, pues los simios lucen más reales que nunca en esta entrega. Algunos votantes optarán por reconocer a "Interstellar" y sus efectos sin pantalla verde, pero los simios tienen las de ganar.

Mejor Película Extranjera: Ida
La polaca "Ida" toca el tema del nazismo, favorito de la academia a la hora de repartir premios, pero la argentina "Relatos Salvajes"podría sorprender.

martes, 17 de febrero de 2015

WHIPLASH: La tortura como método de inspiración

Un ensayo infernal.
Todo estudiante ha tenido instructores exigentes. Parte de la experiencia del aprendizaje consiste en salir de nuestra zona de confort para cuestionar los convencionalismos de la sociedad y obligarnos a formar nuestras propias convicciones, algo que pocos logran hacer por sí solos. Un buen profesor descubre el potencial en sus alumnos y busca guiarlos por el camino correcto, con el fin de que salgan del cascarón y expongan sus habilidades de la forma más provechosa.

En el film "Whiplash", un joven baterista llamado Andrew (Miles Teller) logra entrar a una prestigiosa escuela de música en la ciudad de Nueva York. Andrew es talentoso y arrogante en igual medida, lo cual le permite encajar con facilidad en su nuevo entorno. El profesor Fletcher (J.K. Simmons) no tarda en notar sus habilidades y lo invita a participar en la banda de la escuela, la cual dirige.

Fletcher posee una noción más extremista de los métodos de enseñanza. Con una fijación sádica, puede convertir un ensayo cualquiera en una verdadera pesadilla para aquel alumno que no ose igualar su tempo. Sus agresiones psicológicas, verbales, e incluso físicas, separan a los niños de los hombres en un maratón de resistencia donde el miedo es la herramienta de enseñanza y el sufrimiento está garantizado. 

J.K. Simmons es sin duda brillante como Fletcher, brindando lo que puede ser la mejor interpretación de su carrera. Su volatilidad lo hace impredecible y temerario, pero cualquier gesto de bondad de su parte, por más pequeño, luce como un triunfo para quien lo recibe.


"Full Metal Jacket" viene a la memoria al intentar explicar la experiencia que brinda el director y escritor primerizo, Damien Chazelle, con "Whiplash". La trama está basada en sus propias experiencias durante sus estudios de música en Princeton, los cuales abandonó. Esta historia no contiene el clásico arco narrativo donde la dinámica profesor-alumno evoluciona del desencuentro a la admiración, sino que adquiere un matiz cada vez más oscuro y desesperanzador.

La edición y la mezcla de sonido del film merecen especial reconocimiento por inyectar al film con dosis importantes de adrenalina, particularmente durante los enfrentamientos musicales entre Andrew y Fletcher, que son angustiantes y épicos en igual medida. El tono del film es más cercano al de un thriller de suspenso, donde la sangre corre por los nudillos de un joven baterista que intenta demostrarle a su abusivo instructor que no sucumbirá ante sus atropellos.

Aunque Simmons lleve la batuta, Miles Teller sorprende también en su rol protagónico. La perseverancia de Andrew es tan grande como su arrogancia. Al estar en la mejor escuela de música, desarrolla un complejo de superioridad que lo aísla de su propio padre (Paul Reiser), un profesor universitario a quien considera un fracasado, al tiempo que se cohibe de tomar en serio a una linda chica (Melissa Benoist) por la que muchos otros matarían. La obsesión de este talentoso baterista por alcanzar la grandeza lo llevará a pagar un precio muy alto.

Una conversación entre Fletcher y Andrew se convierte en el punto de reflexión central de la historia. Para Fletcher, la peor frase que puede escuchar cualquier artista es "buen trabajo", palabras que invitan a conformarse e inhibe cualquier capacidad de autocrítica y superación. Quizás las obras más importantes de la música, la literatura o las artes plásticas nunca habrían sido creadas si sus autores se hubiesen limitado a hacer sólo un buen trabajo, la interrogante queda en el aire, ¿es necesario llegar a métodos extremos para alcanzar la máxima inspiración?

Puntuación: 5 de 5.

viernes, 30 de enero de 2015

THE BATTLE OF THE FIVE ARMIES: Una despedida poco ceremoniosa


"Así empezó una batalla que nadie había esperado: la llamaron la Batalla de los Cinco Ejércitos... Bilbo no había pasado nunca por una experiencia tan espantosa... aunque no tuvo en ella un papel muy importante".

Bilbo intenta persuadir a Thorin de no ir a la guerra.
Con la tercera y última entrega de la trilogía de "El Hobbit", Peter Jackson culmina un total de seis películas ubicadas en la Tierra Media de J.R.R Tolkien, una hazaña titánica que le ha tomado casi 18 años y será siempre el legado más importante de su carrera. A diferencia de "El Señor de los Anillos", cuyas tres cintas se basaron en tres libros, "El Hobbit" fue objeto de una enorme metamorfosis que convirtió al libro más corto de Tolkien en una trilogía de similar magnitud y duración a su predecesora, una movida que generó dudas razonables en los seguidores de la saga.

"The Battle of the Five Armies" comienza exactamente donde culminó la cinta anterior. El dragón Smaug (Benedict Cumberbatch) ha escapado de la Montaña Solitaria y busca desatar su ira sobre la ciudad de Valle, todo gracias a que Bilbo (Martin Freeman) y la compañía de enanos han robado la Piedra del Arca, símbolo de la desvanecida grandeza de la raza de enanos que permitirá a Thorin (Richard Armitage) reinar nuevamente bajo la montaña. Por su parte, Gandalf el Gris (Ian Mckellen) permanece prisionero en Dol Guldur, donde los espíritus de los Nazgul resguardan a la esencia de Sauron. Poco después se desatará la batalla de los cinco ejércitos, cuatro de los cuales buscan apoderarse de la Montaña Solitaria y las riquezas que ésta posee. 



Quienes hayan leído "El Hobbit" y no recuerden la mencionada batalla merecen ser disculpados, pues ésta ocupa meramente un par de páginas y funge más como epílogo que como el verdadero desenlace de la novela. Sin embargo, Jackson la convirtió en el centro del film y en el hilo conector entre ambas trilogías. Desde la perspectiva del espectáculo, tiene sentido culminar con una enorme batalla, tal y como lo hicieran "The Two Towers" y "The Return of the King". El problema en este caso es que los dos primeros films de "El Hobbit" no sirvieron de antesala para esta batalla, sino para el enfrentamiento con Smaug, el cual es despachado a pocos minutos de comenzar la cinta, en la mejor secuencia de todo el film.

El otro inconveniente es que el protagonista de esta trilogía no tiene casi nada que hacer en dicha batalla. La acción más importante de Bilbo ocurre cuando intenta evitar la confrontación entre enanos y elfos, traicionando la confianza de Thorin, quien parece estar cegado por la fiebre del oro de la montaña. Una vez que inicia el combate, Bilbo funge como simple espectador, e incluso Gandalf tiene muy poco que hacer. La batalla se enfoca en varios flancos y, por momentos, Peter Jackson logra generar un genuino suspenso sobre el desenlace del enfrentamiento, al tiempo que produce un verdadero espectáculo durante varias secuencias, en particular la invasión de los orcos a la ciudad de Esgaroth.

Martin Freeman y Peter Jackson en el set.
Lamentablemente, la batalla se torna cada vez más confusa. Bardo (Luke Evans), quien tiene gran preponderancia por buena parte del film, es relegado a un segundo plano en el último tercio de historia. El triángulo amoroso entre Legolas (Orlando Bloom), Tauriel (Evangeline Lilly) y Kili (Aidan Turner) se resuelve también en medio del combate, pero no amerita opacar a otros personajes de mayor relevancia. Al menos Thorin permanece en el centro de la trama, lo cual brinda un desenlance emotivo para el viaje del rey de los enanos en su lucha por recuperar su reino. Sin embargo, el desenlace de la batalla de los cinco ejércitos deja muchos cabos sueltos, entre ellos el destino de la Piedra del Arca, la resolución de algunos focos de lucha y, más importante aún, cuál de los cinco ejércitos fue el triunfador.

Da la impresión de que Jackson se tomó muy en serio las críticas en torno a los múltiples finales de "The Return of the King" y optó por concluir esta trilogía de la forma más breve posible. Este film no sólo es el más corto de toda la saga, sino que despide a la compañía de enanos de forma casi irrespetuosa, como si las escenas más importantes quedaran reservadas para la versión extendida que saldrá a la venta en algunos meses.

La compañía de enanos se despide.
Durante mis reseñas de "An Unexpected Journey" y "The Desolation of Smaug", enfaticé que era conveniente esperar a la culminación de la trilogía para juzgar si fue realmente necesario dividir la historia en tres partes. Tras presenciar "The Battle of the Five Armies", es difícil apoyar la producción de tres films. Por un lado, la escala del despliegue técnico y creativo de estos films obliga a los cineastas a cerrar con confrontaciones lo más épicas posibles, pero las dimensiones de "El Hobbit" siempre fueron más modestas que las de "El Señor de los Anillos" y resulta injusto intentar equipararlas a los ojos del público. Dos films hubiesen brindado amplio espacio para contar una historia con menos aristas pero, sobre todo, la batalla de los cinco ejércitos debió quedarse como epílogo, manteniendo así el enfoque en un hobbit, un mago, una compañía de enanos y un dragón.

Al menos los últimos minutos del film conectan de forma maravillosa con la siguiente trilogía, cuando un anciano Bilbo (Ian Holm) escucha el llamado de un viejo amigo a su puerta y la ilusión de una nueva aventura se asoma ante nosotros.

Puntuación: 2.75 de 5.

viernes, 9 de enero de 2015

MOCKINGJAY PART 1 - La promesa de un gran desenlace

Katniss y Gale en la mejor escena de acción del film.
Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence) ha sufrido la traumática experiencia de sobrevivir a dos torneos de los Juegos del Hambre, así como de ver a sus seres queridos amenazados o destruídos por el yugo del terrible presidente Snow (Donald Sutherland), al tiempo que se le obliga a ser el símbolo de una rebelión que parece manipularla tanto como sus propios enemigos. Para completar, su amigo e interés casi-amoroso, Peeta (Josh Hutcherson), permanece secuestrado en el Capitolio, mientras que su otro amigo, e interés casi-amoroso, Gale (Liam Hemsworth), intenta consolidar su relación ante la ausencia de su competidor. En resumen, todos quieren algo de Katniss al inicio de "Mockingjay - Part 1", pero no tardarán en aprender que el fuego de la "chica en llamas" sólo surge cuando la dejan volar libre como sinsajo.

Siguiendo la tradición (¿financiera?) de adaptaciones literarias como "Harry Potter", "Twilight" y "The Hobbit", le toca ahora a "The Hunger Games" dividir su desenlace en dos entregas, con el fin de no dejar ningún detalle por fuera y complacer así a los más fervientes seguidores de las novelas. "Mockingjay - Part 1" es entonces un preludio extendido que explora con éxito nuevos rincones y personajes de Panem, so pena de sacrificar buena parte de la acción que sin duda vendrá con la próxima y última cinta de la saga.



La historia nos introduce al Distrito 13, el cual alberga al centro de la rebelión, a pesar de que se creía destruído y desolado desde hace años. El Distrito 13 es un tanto reminiscente de la Zion de "Matrix", aunque sin raves sudorosos ni gente semi desnuda. Dirigidos por la presidenta Coin (Julianne Moore), su población vive bajo tierra, donde albergan un enorme arsenal nuclear. Con la ayuda de Plutarch (Philip Seymour Hoffman), Coin pretende utilizar a Katniss como imagen de propaganda para el resto de los distritos, con el fin de contrarestar el efecto de los mensajes del Capitolio, donde Peeta aparece constantemente hablando en contra de la rebelión.

Los planes de Coin y Plutarch no resultan tan sencillos, pues Katniss no acostumbra a colocarse frente a una cámara a dar un discurso. Su preocupación principal es rescatar a Peeta, aunque la mayoría de los rebeldes lo consideren un traidor. Debido a esto, un grupo de documentalistas son asignados para grabar las acciones de Katniss, con el fin de capturar momentos heroícos que puedan ser empleados como propaganda. La secuencia de acción más importante ocurre a mitad de cinta, cuando Katniss y compañía visitan un centro hospitalario en otro distrito y son atacados por aeronaves del Capitolio, lo cual queda registrado en cámara y funge como el material ideal de la propaganda rebelde.

Francis Lawrence repite como director después de su trabajo en "Catching Fire", por lo que es lógico que el tono y look se mantengan entre ambas películas. Lo que marca la pauta en esta oportunidad es un ritmo mucho más pausado. Apartando el ataque al hospital, sólo existe otra secuencia de acción importante cerca del desenlace, aunque ésta deja mucho que desear como pieza central del conflicto, en particular porque los personajes principales tienen poco o nada que hacer más que esperar por un resultado favorable. Esto permite cuestionar la necesidad de dividir esta entrega en dos partes, aunque es válido asumir que un sólo film sacrificaría buena parte del desarrollo de algunos personajes.

PS Hoffman y Julianne Moore como Plutarch y la presidenta Coin.
Los encuentros entre Katniss y Coin son los que generan mayor tensión, pero la dinámica entre ambos personajes queda en el aire hasta que conozcamos el desenlace de todo el meollo. Por su parte, el fallecido Philip Seymour Hoffman entrega una de sus últimas interpretaciones, demostrando una vez más que cualquier rol en sus manos alcanza una dimensionalidad inesperada y más que bienvenida. Asimismo, Effie (Elizabeth Banks) aporta momentos de ligereza y humor muy necesarios dentro de una trama bastante seria, además de mostrarse como uno de los personajes que más ha evolucionado después de tres películas, siendo ésta una de las diferencias más acertadas entre los libros y los filmes, ya que el destino de Effie es muy diferente en las páginas.

Siempre confiable en su rol protagónico, Jennifer Lawrence continúa con éxito en el epicentro de la franquicia. La convicción de Katniss es tan clara que es fácil imaginar un desenlace en el que ésta escoja un camino distinto al planteado por sus aliados o enemigos, lo cual genera amplias expectativas alrededor del destino de su personaje y su inminente confrontación con Snow. Por un lado menos interesante, el triángulo amoroso central Peeta-Katniss-Gale alcanza cierto nivel de cierre, pero éste siempre ha sido uno de los elementos más débiles de esta saga y opaca un poco la fortaleza de Katniss como personaje central femenino.

"Mockingjay - Part 1" funge como un abrebocas interesante con algunos problemas de ritmo que se esconden tras un reparto sólido y la promesa de un gran desenlace. El interés que cada quien tenga por la historia de Katniss Everdeen resultará directamente proporcional al nivel de disfrute que esta media película puede aportar. El sinsajo aún no vuela tan alto como su silbido anuncia.

Puntuación: 3.75 de 5.