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viernes, 28 de marzo de 2014

HER: La mujer perfectamente inalcanzable

 
Bienvenidos al futuro, donde los humanos realizan sus actividades cotidianas en constante conexión a la red, con un discreto dispositivo que funge como teléfono/ computadora y los aisla del entorno y las personas que los rodean. Esta realidad utópica y a la vez palpable es el foco de atención en la cinta con el monosílabo título "Her" (Ella) del escritor y director Spike Jonze. Situada en un tiempo inespecífico pero sin duda no muy lejano al presente, la cinta cuenta la historia de Theodore (Joaquin Phoenix), un solitario e introvertido escritor de cartas fantasma, es decir un redactor de cartas personales que se hace pasar por sus clientes, emulando los sentimientos y experiencias de éstos y valiéndose de un software que reproduce cualquier tipo de manuscrito.

Irónicamente, Theodore atraviesa una fuerte etapa de soledad tras haberse separado de su esposa Catherine (Rooney Mara), por lo que siente curiosidad hacia un nuevo sistema operativo que promete satisfacer todas las necesidades de sus usuarios. Esta versión avanzada de Siri comienza haciendo preguntas inofensivas como el género de la voz que Theodore desea, pero en pocos minutos adquiere una personalidad propia, escogiendo incluso su propio nombre. De esta forma, Samantha (con la voz de Scarlett Johansson), se convierte rápidamente en la compañera inseparable de Theodore y eventualmente ambos se declaran amor mutuo.

Samantha es perfecta para Theodore: no cuestiona sus decisiones ni juzga su comportamiento, es divertida y escucha pacientemente todas sus historias, lo arrulla antes de dormir e incluso cede a tener relaciones sexuales, a pesar de no contar con un cuerpo propio. Al mismo tiempo, Samantha comienza a descubrir su propia humanidad a través de Theodore. Su inteligencia artificial la convierte en un ser en constante evolución a pesar de su intangibilidad, con el añadido de contar con una memoria ilimitada y una capacidad de aprendizaje infinitas veces mayor a la de cualquier ser humano.



Jonze explora la soledad y el individualismo como carencias fomentadas a través de la tecnología, no para sermonearnos sino como objeto de reflexión y punto de inicio hacia discusiones más profundas. Su versión futurista de Los Angeles está llena de almas solitarias en constante contacto con sus sistemas operativos. La vecina de Theodore, Amy (Amy Adams) acaba de pasar por una decepción amorosa y mantiene una amistad cercana, mas no sentimental, con su sistema operativo de voz femenina. Curiosamente, la fijación de ambos por una voz artificial les impide considerarse mutuamente como compañeros sentimentales.

En otra secuencia, Theodore decide salir ¨en pareja¨con su compañero de trabajo Paul (Chris Pratt) y su novia, quienes conversan con Samantha como si se tratase de una novia omnipresente. Situaciones tan inverosímiles tienen cabida en este mundo de hipsters con peinados desgreñados y pantalones por encima del ombligo gracias a lo evidente que resulta esta realidad. Theodore y Samantha comparten una química memorable, aún y cuando ella nunca aparece en pantalla, lo que demuestra no sólo la versatilidad de Phoenix y las virtudes histriónicas de Johansson, sino la capacidad excepcional de Jonze para construir personajes atormentados por sus inseguridades y permitir que la audiencia conecte con ellos en distintos niveles.

"Her" contrapone la emotividad humana con el pragmatismo de la máquina, idea que no es nueva para el cine de ciencia ficción, pero que en lugar de llegar a extremos apocalípticos asoma más bien la posibilidad de que las máquinas simplemente descarten al hombre como un ser esencialmente limitado. La idea nos permite evaluar con humildad nuestra condición humana, a la vez que revela la importancia de las relaciones interpersonales y cómo éstas no pueden ser substituidas por voces complacientes que nos invitan a evadir la realidad o a vivir en micro mundos egocéntricos. Samantha bien pudiera ser alguien de carne y hueso del otro lado del auricular y su dinámica con Theodore no sería tan disímil.

Puntuación: 4.75 de 5.

Mas sobre "Her":
- Him and Her: How Spike Jonze Made the Weirdest, Most Timely Romance of the Year. (Vulture.com)


sábado, 8 de marzo de 2014

DALLAS BUYERS CLUB: La redención acompaña a la supervicencia


En los años 80, el virus del VIH sorprendió a una sociedad norteamericana que apenas se acostumbraba a la revolución sexual desatada en los años 60, pero que distaba mucho de ver a la homosexualidad como un elemento aceptable o reconocible. El virus consiguió en los homosexuales un modo de transporte mucho más rápido de lo que la ciencia o los gobiernos pudieron predecir, pero rápidamente se extendió más allá de una sola preferencia sexual. Fue así como Ron Woodroof, un promiscuo vaquero de Dallas, Texas, contrajo el VIH a pesar de no ser homosexual. Cuando le fue detectado el virus en 1985, los médicos le dieron 30 días de vida. Woodrof vivió 7 años.

"Dallas Buyers Club" cuenta la historia de la enfermedad de Woodrof (Matthew McConaughey), no con el fin de mostrar el final de la vida de un hombre sino el renacer de quien dio sentido a su vida cuando supo que su muerte se acercaba. Esta redención no ocurrió de forma superflua ni planificada, sino producto de su instinto de supervivencia, que lo llevó moribundo a buscar medicamentos en México cuando le fueron negados por sus médicos tratantes. Su habilidad para los negocios le permitió sacar provecho de la injusta situación a la que se exponían los pacientes con VIH, por lo que creó un club por membresía, donde los pacientes tendrían acceso a un número ilimitado de medicamentos importados ilegalmente, por la módica suma de $400 al mes.

Por más de dos décadas, tener VIH fue una sentencia de muerte, pero las primeras generaciones de infectados fungieron además como conejillos de indias en la implementación de drogas que deterioraban la calidad de vida de los pacientes y no proporcionaban mejoras significativas. El AZT es la droga que Woodrof persigue inicialmente tras ser rechazado por el Dr. Sevard (Denis O'Hare), su despectivo médico tratante interesado más en complacer a un laboratorio que en el bienestar de sus pacientes. Al mismo tiempo, la Dra. Eve (Jennifer Garner) entabla una relación mas empática con Woodrof, aún cuando sabe que su club evita que muchos pacientes vayan al hospital. En poco tiempo, el club de desahuciados se convierte en consultorio médico, con Woodrof a la cabeza como el médico de facto.



Durante una de sus visitas al hospital, Woodrof se topa con Rayon (Jared Leto), un transexual también infectado con VIH que se convierte en su socio. La aversión que Woodrof sintiese inicialmente hacia los gays se diluye progresivamente gracias a la nobleza de Rayon, algo inusual cuando muchos los culpaban por la existencia del SIDA. Pocos actores tienen el tino requerido para interpretar un papel de este tipo, pero la fisionomía de Leto combinada con su sensibilidad convierte a Rayon en un personaje memorable.

El guión de Craig Borten y Melisa Wallack, basado en un artículo de prensa sobre Woodrof de 1995, explora el desasosiego que sufrieron los pacientes de SIDA cuando casi nada se sabía sobre la enfermedad. En el caso de Woodrof, el sentido de pérdida alrededor de su enfermedad le impide imaginar una vida normal. Puede cortejar a alguien como Eve, pero el sentimiento nunca será recíproco. En el caso de Rayon, el desprecio de su padre lo lleva a refugiarse en el club y su amistad con Woodrof, lo más cercano a una familia que puede conseguir. La trama no se vuelve sentimentalista pero sí toca estos puntos para humanizar a quienes suelen ser vistos por muchos como cadáveres ambulantes o, en casos extremos, como degenerados que no merecen simpatía o apoyo.

McConaughey termina de sacudirse su imagen de actor de comedias románticas con su mejor interpretación hasta ahora, luego de que su carrera diera un giro significativo en películas como "The Lincoln Lawyer", "Magic Mike", "Mud" y la serie "True Detective". Woodrof es homofóbico, egoísta, terco, mujeriego, adicto a las drogas y alcohólico, pero McConaughey y el director Jean-Marc Vallée encuentran el balance adecuado para conectar con Woodrof y encontrar la nobleza de su conducta. Su liderazgo y creatividad lo llevaron a abogar por quienes sufrían como él, aún cuando debían pagar una membresía por este privilegio. Sus acciones dignificaron a muchos que no conseguían a dónde más acudir y sus ganas de vivir prolongaron y mejoraron las vidas de muchos otros. En algunos casos, una actitud egoísta puede conllevar a actos de generosidad.

Puntuación: 4.5 de 5.

Más sobre "Dallas Buyers Club":
- Cómo la película consiguió una nominación al Oscar al Mejor Maquillaje con $250 de presupuesto. (Vanity Fair)
- El verdadero legado del Dallas Buyers Club. (The Guardian)


domingo, 2 de marzo de 2014

MIS PREDICCIONES AL OSCAR 2014



En la 86 ceremonia de los premios Oscar, "Gravity" se perfila como la gran ganadora, al menos en número de estatuillas, aunque no tiene asegurado el triunfo como Mejor Película. Aquí mis predicciones:

Mejor Película: Gravity.
La competencia es ardua entre Gravity, 12 Years a Slave y American Hustle, pero pienso que la obra de Alfonso Cuarón saldrá vencedora, principalmente porque triunfará en la mayoría de las categorías en las que participa. Sin embargo, 12 Years a Slave ha ganado premios como los SAG, BAFTA y Golden Globes y puede ser la apuesta segura.

Mejor Director: Alfonso Cuarón, Gravity.
Cuarón ha arrasado en todo premio habido y esta será su merecida coronación por su metódico y revolucionario esfuerzo para ubicarnos en el espacio al lado de Sandra Bullock.

Mejor Actriz: Cate Blanchett, Blue Jasmine.
Otra sin competencia es Blanchett en su rol de ex esposa y ex millonaria. La controversia alrededor de Woody Allen y las alegaciones de abuso sexual a una de sus hijas no afectará las oportunidades de Blanchett, cuya competencia más cercana está en Amy Adams por American Hustle, pero con muy pocas posibilidades.

Mejor Actor: Leonardo DiCaprio, The Wolf of Wall Street
Sin duda Matthew Mcounaghey es el favorito por su trabajo en Dallas Buyers Club, pero los Oscar suelen sorprendernos en alguna categoría y esta puede ser donde suceda. DiCaprio tiene varias nominaciones en su haber sin ningún triunfo y su lobo de Wall Street es uno de sus mejores papeles en mucho tiempo. También es posible que los votos entre McCounaughey y Dicaprio se dividan y den paso a Bruce Dern por su actuación en Nebraska.

Mejor Actor Secundario: Jared Leto, Dallas Buyers Club
Leto es indetenible en su camino al Oscar por su interpretación de transexual en Dallas Buyers Club y el Oscar no será la excepción.

Mejor Actriz Secundaria: Lupita Nyong´o, 12 Years a Slave
La carrera más apretada de la noche será entre Jennifer Lawrence y Lupita Nyong´o. Lawrence tiene la desventaja de haber ganado el año pasado por Silver Linings Playbook y es poco común que el Oscar repita en años consecutivos, por lo que Nyong´o lleva la delantera por su conmovedora y poderosa interpretación como esclava en 12 Years a Slave.

Mejor Guión Original: Her.
El original film de Spike Jonze tiene muy pocas posibilidades de triunfar en cualquier otra categoría, pero la academia lo reconocerá por su guión. Her toca fibras existencialistas que resuenan con el estilo de vida hipster del medio artístico, lo que será suficiente para que salga triunfadora.

Mejor Guión Adaptado: 12 Years a Slave
Si 12 Years a Slave se convierte en la mejor película del año, necesita ganar en otra categoría importante y la mejor manera de lograrlo es mediante su guión adaptado. Es la película importante de la temporada de premios y por esta vía su reconocimiento será reiterado.

Mejor Película Animada: Frozen
El film de de Disney continuará su buena racha de crítica y taquilla con el primer Oscar en esta categoría (creada en 2001) para Walt Disney Animation Studios. Es posible que premien a Hayao Miyazaki por su último film The Wind Rises, pero Frozen luce imbatible.

Mejor Película Extranjera: La Grande Bellezza
Italia será el país ganador este año, tras haber triunfado en los Golden Globes, los BAFTA y los European Film Awards.

Mejor Edición: Gravity
Gravity mantiene la ilusión de que todo sucede en secuencia, cuando los incontables efectos visuales son enlazados por una impecable edición. La edición es el gran efecto visual del film y la hará merecedora del premio.

Mejores Efectos Visuales: Gravity
Gravity genera una experiencia sensorial alcanzada por impresionantes efectos visuales. Son la tarjeta de presentación de una gran película y la mejor razón para ver un film en 3D desde Avatar.

Mejor Edición de Sonido: Gravity
En el espacio no hay sonido, por lo que todo lo que oímos en el film es a través de los oídos del personaje de Sandra Bullock. Este innovador acercamiento le dará el Oscar a Gravity en esta categoría.

Mejor Mezcla de Sonido: Gravity
La mezcla entre el audio subjetivo de su protagonista y una poderosa banda sonora acompañará al premio de edición de sonido con otra estatuilla.

Mejor Banda Sonora: Gravity
Como parte de la experiencia sensorial que es Gravity, su música también será premiada. Philomena es la única que podría robarle esta estatuilla al film de Alfonso Cuarón.

Mejor Canción: Let It Go, Frozen.
Ordinary Love de U2 podría repetir su triunfo en los Golden Globes, pero Mandela: Long Walk to Freedom pasó por debajo de la mesa en todos los premios. Por el contrario, Frozen acompañará su triunfo como película animada con este premio.

Mejor Cinematografía: Gravity.
La cinematografía de Gravity es la cereza del pastel y al mismo tiempo es donde comienza la magia del film. Sólo la simplista cinematografía en blanco y negro de Nebraska podría robarse este premio.

Mejor Maquillaje: Dallas Buyers Club.
Entre la delgadez de Matthew Macounaghey y el travestismo de Jared Leto, esta parece la opción segura. Sobre todo ante films de dudosa reputación como Bad Grandpa y The Lone Ranger en esta categoría.

Mejor Diseño de Producción: 12 Years a Slave
12 Years a Slave es el film épico que los Oscar suelen premiar en esta categoría, aunque The Great Gatsby tiene todos los excesos a los que Baz Luhrmann nos tiene acostumbrados y puede convertirse en la ganadora, pero el film no obtuvo reconocimiento en categorías más importantes, por lo que la delantera la lleva el film de Steve McQueen.

Mejor Vestuario: The Great Gatsby
Es aquí donde Gatsby resalta más que en cualquier otra categoría y le dará un premio de consolación a un film que se quedó corto en muchos otros aspectos, aunque American Hustle puede triunfar por su setentoso vestuario.

No doy mis opiniones en las categorías de Mejor Documental, Mejor Corto Documental, Mejor Cortometraje y Mejor Cortometraje Animado por haber visto a muy pocas de las nominadas.

viernes, 7 de febrero de 2014

THE WOLF OF WALL STREET: Scorsese, DiCaprio y los excesos


La decadencia es uno de los temas favoritos de Martin Scorsese. Con frecuencia, sus personajes alcanzan el éxito personal mediante métodos cuestionables que terminan destruyendo sus vidas, no sin antes llenarlas de excesos y vicios como resultado de la acumulación de poder e inmensas sumas de dinero. Es por esto que la historia de Jordan Belfort, antiguo corredor de bolsa en Wall Street acusado de estafas multimillonarias y lavado de dinero, encaja como anillo al dedo en las manos de Scorsese, quien basa su film "The Wolf of Wall Street" en la auto-biografía escrita por el propio Belfort.

Leonardo DiCaprio realiza su quinta colaboración con el director (aún le faltan tres para alcanzar a Robert DeNiro) e interpreta al controversial Belfort, un joven ambicioso nacido en el Bronx que aprende rápidamente a explotar todas las fallas del sistema de compra y venta de acciones para construir una fortuna. El carácter persuasivo de Jordan le permite arrastrar consigo a un grupo de colegas, escasos de talento pero llenos de ambición, para fundar la firma de corretaje Straton Oakmont, plataforma con la que acrecenta aún mas su fortuna y, por ende, sus negocios sucios.

"Goodfellas" se siente como la huella dactilar de "The Wolf Wall Street", los mafiosos son subtituidos por corredores de bolsa y su vida criminal es algo más sofisticada, tan sólo por el hecho de que no deben ocultar cadáveres sino billetes de cien dólares. El guión presta principal atención a los excesos que ocurrían (y sin duda aún ocurren) en Wall Street, por lo que las infinitas fiestas y celebraciones llenas de drogas de todo tipo y mujeres sin ropa son recreadas una y otra vez, dejando claro que el dinero y la decencia poco tienen que ver con esta historia.



El film es épico en la medida que Scorsese nos lleva por un camino familiar pero nos sorprende con escenas poderosas, todas centradas en una excelente interpretación por parte de DiCaprio. Su Jordan Belfort narra su propia historia como lo hiciera Ray Liotta en ¨Goodfellas¨, manteniendo un humor negro que lo convierte en un personaje empático, al menos mientras sus acciones no parecen lastimar a nadie más que a clientes anónimos. Sin embargo, las irregularidades de sus negocios se vuelven tan numerosas que el FBI coloca la lupa bajo su agencia, exponiendo eventualmente no sólo a Belfort sino a todo su equipo de cómplices.

El guión brinda la oportunidad para brillar a varios personajes secundarios, entre ellos Jonah Hill en su interpretación de Donnie, un nerd tan desagradable como ambicioso que abandona su trabajo para seguir ciegamente a Belfort. Lo mismo ocurre con Matthew McCounaghey, quien deja una marca indeleble a pesar de que sólo aparece en un par de escenas como el "mentor" de Jordan, Mark Hanna. Igualmente, Kyle Chandler eleva su papel de agente del FBI  por encima del estereotipo del policía incorrompible, mientras que Margot Robbie le da a Belfort más de una razón para enamorarse como su segunda esposa, Naomi.

"The Wolf of Wall Street" nos invita a presenciar la decadencia en todas sus formas y colores, simpatizando por su protagonista y sus secuaces, pero sin idealizar sus acciones. Es quizás por esto que el exceso de secuencias que involucran fiestas, sexo y drogas se vuelven repetitivas, aunque el humor negro y el tono satírico de las historia nos mantenga entretenidos. Los momentos más interesantes del film consisten en situaciones íntimas en las que Scorsese permite que las palabras hagan su trabajo. Su idea más poderosa radica en la triste realidad de que Belfort, a pesar de hundir a medio mundo a su alrededor, es hoy un hombre libre con dos libros en su haber y una película que cuenta su historia.

Puntuación: 4.5 de 5.

Más sobre "The Wolf of Wall Street":

- Mesa redonda con Leonardo DiCaprio, Martin Scorsese, Jonah Hill y Ternce Winter para The Hollywood Reporter.

- La verdad y la ficción de "The Wolf of Wall Street".

viernes, 31 de enero de 2014

THE HOBBIT: THE DESOLATION OF SMAUG - Peter Jackson demuestra sus ansias de trilogía



Tras escapar con vida de la persecución del orco Azog en la primera película, Thorin (Richard Armitage) y su compañía de enanos continúan su camino hacia la Montaña Solitaria, con el fin de derrotar al dragón Smaug y recuperar así el reino de Erebor y el tesoro de la montaña. Junto a ellos continúan el mago Gandalf el Gris (Ian Mckellen) y el hobbit Bilbo Bolsón (Martin Freeman), quien eventualmente deberá robar la Piedra del Arca de las garras de Smaug para así unir a todos los enanos de la Tierra Media.

Al igual que en ¨El Señor de los Anillos¨, parte del encanto de estas historias está en el viaje que realizan los personajes, pues el destino es conocido y su llegada es inminente. En esta ocasión, la compañía se topa con un hombre oso, arañas gigantes y una tribu de elfos, entre otras criaturas, manteniendo la estructura episódica que caracterizó al primer film, pero con un enfoque más claro y un tono menos infantil. La diferencia es clara desde la primera escena, que no consiste en un extenso prólogo sino en una conversación entre Gandalf y Thorin, donde revelan su intención, algo oscura, de reclutar a un hobbit para alcanzar su cometido. Donde el primer film divagaba entre un encuentro y otro, en éste el objetivo es claro y los obstáculos son evidentes, generando una tensión dramática de forma más efectiva y, por ende, una historia más envolvente.


En su afán de producir una trilogía de películas basadas en un sólo libro, Peter Jackson y su equipo de escritores se tomaron bastantes libertades creativas con el guión de éste segundo film. La más llamativa es la inclusión del elfo Légolas (Orlando Bloom), cuya aparición es posible gracias a la longevidad de los elfos de la Tierra Media. Por fortuna, Jackson no se limitó a otorgarle un cameo al personaje, sino que lo convirtió en parte integral de la historia. Bilbo y los enanos son capturados por los elfos y encarcelados en el reino de Thranduil, brindándonos así la oportunidad de conocer más sobre los orígenes de Légolas y de la rivalidad entre elfos y enanos.

No contento con incluir personajes ajenos a la novela, Jackson creó a la elfa Tauriel (Evangeline Lilly), el interés sentimental de Légolas, aunque esta no comparta el mismo sentimiento hacia él, sobre todo tras conocer a Kili (Aidan Turner), uno de los enanos de la compañía hecho prisionero. Si bien la añadidura de un triángulo amoroso luce como una estrategia para atraer al público femenino, la idea le otorga dimensionalidad a varios personajes, lo cual resulta necesario cuando el guión continúa sin desarrollar propiamente a la mayoría de los 13 enanos de la compañía de Thorin. Légolas y Tauriel encajan rápidamente en la historia y el destino de su relación aporta un grano de intriga para quienes conocen el desenlace del libro.




Un hombre llamado Bardo (Luke Evans) se topa con los enanos y Bilbo durante su escape de la prisión elfa, infiltrándolos en Esgaroth, al pie de la Montaña Prohibida. Las obras de Tolkien siempre se encargan de mostrar la debilidad moral de la raza de los hombres, en este caso ilustrada a través de la decadencia de los ciudadanos de Esgaroth, otrora ciudad próspera, consumida por la presencia de Smaug en la montaña. Bardo es un individuo de buenas intenciones dentro de un entorno lleno de corrupción y miseria. La historia lo caracteriza de forma satisfactoria y muestra indicios del rol preponderante que jugará en el desenlace de la saga. 

El último acto se centra en el esperado encuentro entre Bilbo y Smaug, cuya voz pertene al actor Benedict Cumberbatch. En cuestión de minutos, Smaug se convierte en el villano más interesante que hasta ahora se haya mostrado entre ambas películas. Su interacción con Bilbo es tan memorable como la que éste tuviese con Gollum, pero su participación es mucho más prolongada, quizás bordeando en lo excesivo una vez que los enanos entran en escena para confrontar al dragón (el hecho de que todos los enanos salgan ilesos de cada situación de peligro de la saga alcanza el límite de lo inverosímil cuando un dragón que escupe fuego no es capaz de atrapar o lastimar a ninguna de sus presas). A pesar de esto, la voz temeraria de Cumberbatch y el gran efecto visual que es Smaug permiten un desenlace satisfactorio y generan ansias por el desenlace de la trilogía.

Con "The Desolation of Smaug", Peter Jackson le añade validez a su decisión de dividir a El Hobbit en tres películas, algo que resultaba mucho más cuestionable después de la primera parte. Esta trilogía nunca alcanzará el estatus fílmico de "El Senor de los Anillos", pero posee todos los elementos para brindar horas de buen entretenimiento. La mejor prueba de esto se consigue en la secuencia donde Bilbo y los enanos escapan de la prisión elfa, navegando barriles de vino a través de un río y siendo perseguidos por orcos y elfos. Es en momentos como ese donde Jackson captura a plenitud el encanto de una buena historia de aventuras, como las que Gandalf le prometiese a Bilbo al comienzo de su viaje inesperado.

Puntuación: 4.25 de 5.




viernes, 24 de enero de 2014

FROZEN: Dos princesas Disney por el precio de una

A mi querida prima y comadre, Riczul, vimos esta película junto a Julio César y David unos días antes de tu partida. Nos divertimos mucho y pasamos un día muy bonito, tal y como tú siempre lo deseabas. Gracias por tanto cariño, tu sin fin de palabras positivas y tu eterna sonrisa, así te recordaremos siempre.




Los estudios de animación de Disney han gozado de eras doradas, unas más duraderas que otras, así como de etapas un tanto grises. Por cada "Aladdin", "Rey León" y "La Bella y la Bestia", ha habido bodrios como "Atlantis", "El Planeta del Tesoro" o "Las Vacas Vaqueras", los cuales se volvieron más frecuentes a comienzos de la década del 2000. En 2006, La fusión creativa y financiera de Disney-Pixar permitió la entrada de John Lasseter, director de las dos primeras "Toy Story", al comité ejecutivo de Disney, convirtiéndolo actualmente en el director de Walt Disney Animation Studios. Tras su designación, el estudio ha producido tres éxitos contínuos de crítica y taquilla: la historia de Rapunzel, "Tangled", el opus de video juegos, "Wreck-it Ralph" y, más recientemente, "Frozen".

Afirmar que el estudio se encuentra en una nueva era dorada sería prematuro, pero es innegable que goza de un nuevo aire de creatividad, al mismo tiempo que Pixar parece conformarse con secuelas o precuelas, exitosas comercialmente pero carentes de la originalidad de sus mejore filmes. En este sentido, "Frozen" brinda una nueva historia de princesas basada en el cuento de hadas de Hans Christian Andersen titulado "The Snow Queen", el cual el propio Walt Disney consideró adaptar al cine en su momento, pero que se mantuvo engavetado hasta ahora.

"Frozen" cuenta la historia de dos hermanas, Anna (Kristen Bell) y Elsa (Idina Menzel), princesas del reino de Arendelle. Desde pequeña, Elsa poseía la habilidad de manipular el hielo, lo que ocasionó un accidente que colocó a Anna en peligro de muerte. Para mantener en secreto los poderes de Elsa, sus padres mantuvieron a Elsa aislada dentro de los confines del palacio, fuera del alcance de cualquier otro ser humano, incluso de su hermana. De esta forma, Anna creció con todas las libertades y privilegios de una princesa, mientras que Elsa se volvió asocial y temerosa del mundo exterior. Sin embargo, Elsa es la heredera de la corona y cuando llega el momento, debe asumir su mandato como reina de Arendelle.

Como es de esperar, la coronación termina en conflicto cuando Elsa pierde el control de sus poderes tras ser confrontada por Anna. Elsa escapa del reino y se instala al tope de una montaña, donde construye un castillo de hielo al desatar sus poderes, provocando accidentalmente un invierno extremo en todo el reino. Anna sale en búsqueda de su hermana, topándose en el camino con un joven llamado Kristoff (Jonathan Groff) y su reno, Sven, quienes la asisten en la travesía de traer de vuelta a Elsa.

Eventualmente, el grupo conoce a Olaf (Josh Gad), un muñeco de nieve creado por Elsa en semblanza al muñeco que ella y su hermana construyeron de pequeñas. Olaf aporta los mejores momentos humorísticos de la historia, pero a la vez su vulnerabilidad lo convierte en un personaje tragicómico, en particular durante su canción "In Summer", donde relata cómo será su vida cuando regrese el verano (obviamente, Olaf no está al tanto de lo que le pasa a la nieve si no hay frío).



"Frozen" trae de vuelta la tradición musical de Disney, abandonada en la mayoría de sus películas drante la última decada. El regreso es bienvenido aunque un tanto excesivo, en particular durante la canción "Fixer Upper", cantada por  un grupo de trolls, que se siente como relleno cuando estos personajes no tienen un rol preponderante en la historia. El tema principal, "Let It Go" ("Libre soy" en español) es energizante y establece claramente la liberación emocional de Elsa, mientras que "For The First Time In Forever" relata el drama que separa a ambas hermanas de forma conmovedora y efectiva. En general la música mantiene un estilo de musical de Broadway, donde los personajes conversan un momento y comienzan a cantar a mitad del diálogo. 

La animación es similar en estilo a "Tangled", pero con tonalidades azules y moradas que le aportan una estética propia. Elsa y Anna mantienen los mismos ojos grandes y rostros redondeados que Disney ha empleado en sus princesas desde "La Sirenita", aunque su parecido con Rapunzel es bastante evidente. El hielo es el elemento visual más llamativo con el que los animadores dieron rienda suelta a su creatividad, por lo que el título encaja perfectamente con el ambiente y el tono
del film.

El centro antagónico de la trama, escrita por Jennifer Lee y dirigida por ella misma junto a Chris Buck, está en la dicotomia entre Anna y Elsa, pero una princesa Disney no puede ser la mala de la película, por lo que Elsa nunca muestra facetas tan oscuras que cuestionen su bondad y nobleza, a pesar de que creció encerrada en una habitación, aislada de su propia hermana. Con intención o no, el guión lucha por introducir varios antagonistas, pero el verdadero villano de la historia es revelado de forma tardía y sin bombos ni platillos.

"Frozen" trae de vuelta un buen número de elementos característicos de los mejores clásicos de Disney, a la vez que intenta separarse de las posturas machistas que caracterizan las historias de princesas, tendencia que ya hemos visto reflejada en entregas como "The Princess and The Frog" y en "Brave". La mejor señal de esto ocurre cuando Anna, como en todo cuento de hadas, debe realizar un acto de amor verdadero para romper un hechizo, pero el objeto de su amor no es quien ella cree. Sin revelar mucho más, la sorpresa es más que bienvenida y aporta la mejor moraleja que Disney haya ideado en años.

Puntuación: 3.75 de 5.



viernes, 17 de enero de 2014

CATCHING FIRE: Aires de revolución en los Juegos del Hambre



Detrás de la tensión y los coloridos personajes del mundo de "The Hunger Games" se puede observar un paralelismo crítico hacia la filosofía consumista que el mundo globalizado vanagloria, llevada a extremos insensibles con la idealización de un grupo de personas que compiten hasta la muerte en un terreno lleno de peligros, como si de un macabro reality show se tratase. La filosofía detrás de los Juegos del Hambre es el constante recordatorio a las masas del poder del Capitolio, el centro de poder del país Panem, para apaciguar cualquier idea de rebelión contra el mandato cruel del presidente Snow (Donald Sutherland).

En "Catching Fire", la segunda parte de la trilogía de filmes basados en las novelas de Suzanne Collins, el triunfo ha convertido en celebridades a Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence) y a Peeta Mellark (Josh Hutchershon), al menos a los ojos de los ciudadanos del Capitolio; pero también en un símbolo de esperanza para los habitantes de los empobrecidos y sometidos distritos, que superan en números a sus opresores pero carecen de fuerza, recursos y, lo más importante, de motivación. Katniss, en particular, intenta mantener un perfil bajo para proteger a sus seres queridos, pero la nobleza de sus acciones la arrastrará a asumir un rol de liderazgo, aún en contra de su voluntad.

La primera hora del film promete un rumbo diferente al de su antecesor. Snow obliga a una traumatizada Katniss a desfilar por todos los distritos junto a Peetah como la pareja del momento, con el fin de desmitificar su imagen y hacerlos lucir asimilados al mundo del Capitolio. El recorrido de la pareja genera un efecto contrario, alimentando intenciones de alzamiento en uno de los distritos y por ende mayor represión. En vista de esto, el nuevo director de los juegos, Plutarch (Philip Seymour Hoffman), sugiere hacer algo distinto con la edición 75 de los Juegos del Hambre: obligar a competir nuevamente a todos los ganadores del último cuarto de siglo, todo con la intención de eliminar a Katniss de la forma más vistosa posible.

Los competidores ahora son adultos con experiencia en asesinar y/o sobrevivir en las más adversas de las circunstancias, elemento que le brinda a esta secuela un tono más maduro o menos "young adult". Los nuevos concursantes aportan variedad de motivos y antecedentes, mientras que los anteriores provenían todos de situaciones similares. Entre los más interesantes se hallan la impredecible Johanna (Jena Malone), el vanidoso Finnick (Sam Claflin) y el genio Beetee (Jeffrey Wright), quienes forman una alianza temporal con Peetah y Katniss para sobrevivir, aunque las alianzas en los juegos se pueden convertir fácilmente en traición. Sin embargo, fuerzas más grandes mueven los hilos para alterar definitivamente el resultado de la competencia, lo que proporciona un desenlace inesperado e intrigante para lo que será la última película (aunque esta será dividida en dos partes).


El éxito de la primera cinta permitió aumentar el presupuesto de esta entrega, lo que se nota en el diseño de producción, en especial en las escenas del Capitolio, ejecutadas de forma majestuosa y excéntrica bajo la combinación de sets reales y digitales, así como en los efectos visuales, particularmente en la animación de las criaturas mutantes que habitan la arena de los juegos, cuyo realismo dejaba mucho que desear en la película anterior. En general esta cinta se siente más grande y compleja que la anterior desde un punto de vista técnico y artístico, por lo que el universo de los libros se siente más palpable y mejor realizado.

"Catching Fire" comienza y termina en terrenos poco convencionales, lo cual ayuda a apaciguar el hecho de que su segundo acto mantiene una estructura bastante similar a la del primer film. Ciertamente el libro contiene el mismo esqueleto, colocando una mayor importancia en los personajes antes de la acción.  Francis Lawrence, director de "I Am Legend" y "Constantine", balancea con efectividad al extenso reparto, brindando a la mayoría de los personajes su oportunidad para brillar, gracias a lo cual Caesar (Stanley Tucci), Effie (Elizabeth Banks) y Cinna (Lenny Kravitz) continúan siendo relevantes mientras que Haymitch (Woody Harrelson) y Gale (Liam Hemsworth) adquieren mayor peso en la trama. Aun así, la brutalidad de los juegos sigue siendo el elemento distintivo de la historia, pero su brevedad en comparación con la cinta anterior es notable.

Al igual que en la primera entrega, la historia es contada principalmente desde el punto de vista de Katniss, con la excepción de las escenas de Snow, por lo que el éxito de la franquicia recae al final sobre los hombros de Jennifer Lawrence. Su sutileza en momentos dramáticos complementa sus habilidades físicas en las secuencias de acción más demandantes, mientras que sus escenas románticas dentro del triángulo amoroso entre Peetah y Gale se manejan como elemento secundario que no opaca a la historia principal. El "hijo del medio" que es la cinta se convierte así en una evolución dramática para la chica en llamas, a la vez que sirve de abreboca para el desenlace de la saga.

Puntuacion: 4.25 de 5.