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viernes, 28 de agosto de 2015

FANTASTIC FOUR: Crónica de un desastre fantástico

Reed Richards tiene un problema de estiramiento.
Cada cierto tiempo, una producción de Hollywood viene al mundo para recordarnos el efecto devastador que puede provocar el hacer un film por los motivos equivocados. Todo trabajo artístico, independientemente de su alcance o expectativas comerciales, debe ser engendrado como producto de la inspiración y la creatividad de sus autores, y las garantías de su éxito o fracaso deberían yacer exclusivamente en la calidad de la obra terminada.

Hace un par de años, el estudio 20th Century Fox devolvió a Marvel los derechos del súper héroe Daredevil, por no poder sacudirse el mal sabor que dejó aquel film de 2003, con Ben Affleck como protagonista. Sin embargo, el estudio mantuvo los derechos de dos propiedades intelectuales: los X-Men, franquicia valiosa y exitosa; y los 4 Fantásticos, personajes que contaron con dos encarnaciones, estrenadas en 2005 y 2007, bastante mediocres y nada memorables. Sin embargo, Fox tiene la obligación de estrenar un film de los 4 Fantásticos cada 8 años, pues de lo contrario deben renunciar a los derechos de dichos personajes.

A Sue Storm le gusta trabajar con musica.
He aquí la razón por la cual existe en 2015 el film "Fantastic Four", un reboot de la franquicia que nuevamente nos cuenta el origen de este cuarteto de héroes, así como de su eterno némesis, Dr. Doom. Al principio de la producción, las cosas parecían ir por buen camino, pues Fox reclutó a un director prometedor al contratar a Josh Trank, quien venía de hacer el film "Chronicle", un éxito de crítica y taquilla con una perspectiva innovadora en una historia de súper héroes. Lamentablemente, la luna de miel duró poco: Trank y los productores nunca se entendieron y el estudio quedó insatisfecho con el primer corte presentado, por lo cual decidieron volver a filmar más de un tercio de la película. Sin embargo, por razones aún desconocidas, mantuvieron a Trank en la silla del director, pero el control de éste sobre el producto final fue limitado o casi inexistente.

La primera hora de "Fantastic Four" coloca sobre la mesa todas las cartas de una historia con al menos algo de potencial. El joven y talentoso Reed Richards (Miles Teller) construye un diminuto portal interdimensional para la feria de ciencia de su escuela, con la ayuda de su mejor amigo Ben Grimm (Jamie Bell). Su profesor descarta el invento por considerarlo un truco de magia, pero el Dr. Franklin Storm (Reg E. Cathey) y su hija Sue (Kate Mara), quienes están en la feria estudiantil sin explicación alguna, le ofrecen a Reed una beca para estudiar y trabajar en los laboratorios Baxter, donde Storm también desarrolla un portal interdimensional. 

Prohibido acercarse a la Antorcha Humana.
Una vez que llega a su nuevo trabajo, Reed conoce a Victor Von Doom (Toby Kebbell), otro prodigio bajo la tutela del Dr. Storm que posee algunas tendencias destructivas. Poco después se une al equipo Johnny Storm (Michael B. Jordan), el hermano rebelde de Sue que acaba de estrellar su automóvil en una carrera urbana. El guión dedica casi una hora para establecer las relaciones entre los personajes: Reed y Sue parecen gustarse, lo cual no le agrada a Victor; Johnny intenta comportarse bien para que su padre le devuelva las llaves de su automóvil; el Dr. Franklin intenta apaciguar los nervios de sus superiores y todos trabajan en conjunto para abrir las puertas hacia otra dimensión. 

Finalmente, el equipo logra enviar a un simio a través del portal y devolverlo sano y salvo. La celebración amerita unos cuantos tragos entre los hombres del grupo, pero dentro de su entusiasmo deciden cruzar el portal ellos mismos. Todo luce maravilloso por unos minutos dentro del Planeta Zero, hasta que una misteriosa fuente de energía hace erupción y el caos se apodera de la situación. Reed, Ben y Johnny logran regresar a su cápsula, pero dan por perdido a Victor. En el otro lado, Sue se percata de lo ocurrido e intenta traer a sus amigos de regreso. El portal se abre a tiempo pero la cápsula no se cierra, trayendo consigo distintos elementos que afectan a los muchachos, incluyendo a Sue.

La mejor secuencia del film ocurre cuando Reed despierta en la cama de un  laboratorio y descubre su cuerpo completamente estirado y deforme, a la vez que Johnny grita de terror al verse envuelto en llamas; Ben parece estar cubierto de piedra sin poder moverse y Sue permanece en coma, pero aparece y desaparece del espectro visible de forma errática.

Y entonces la historia corta a negro y aparece el título: UN AÑO DESPUÉS.



Es difícil saber saber si esto estaba dentro de los planes originales, pero de cualquier forma el salto brindó la excusa perfecta para cambiar el corte original e inventar un nuevo desenlace. El resultado es un desastre total. Sue, Johnny y Ben, ahora convertidos en La Mujer Invisible, La Antorcha Humana y La Mole, permanecen en la misma base secreta y ahora trabajan para el gobierno, pues viven bajo la promesa de que la clave para curarlos de sus poderes es reabrir el portal hacia el Planeta Zero. Exactamente cómo van a curarse no es algo que se preocupan en preguntar, ni el guión parece querer explicar. Reed, por su parte, ha huido a Panamá y nadie sabe de él, aunque evidentemente reaparece una vez que Sue logra dar con su paradero.


La Mole... es demoledora.
Una vez reunido el equipo, re-abren el portal y Victor vuelve a escena convertido en Dr. Doom. Victor parece tener todo tipo de poderes, desde explotar cabezas hasta levitar objetos, y su sed de venganza lo hace querer destruir el mundo (tampoco se explica el por qué).  El portal no sólo permanece abierto sino que comienza a tragarse al planeta Tierra, por lo que el cuarteto de héroes debe enfrentar a Doom para detener la destrucción. La batalla final ocurre en el Planeta Zero, un enfrentamiento que deja mucho que desear en cuanto a efectos visuales y lógica se refiere. El trabajo en equipo de los cuatro héroes se limita a un último instante donde se dan cuenta de que juntos pueden acabar con Doom, pero es un momento vacío y carente de peso dramático.

A pesar de su decepcionante desenlace, el principal problema del film es que carece de un acto medio. Más de una hora transcurre hasta que los héroes adquieren sus poderes y luego la historia concluye en menos de media hora. Peor aún, ninguna de las interacciones formadas entre los protagonistas durante esa primera hora recibe conclusión alguna. Si la versión original de Trank tenía una estructura más completa, es evidente que el trabajo adicional del estudio sólo empeoró cualesquiera que hayan sido los problemas de ese corte. O es posible que aquel film fuese aún más desastroso que éste, por más difícil que parezca imaginar tal cosa. 

Finalmente, los cuatro.
El dilema de 20th Century Fox es ahora decidir qué hacer con los 4 Fantásticos. Al menos cuentan con un reparto de buenos actores que tuvieron el infortunio de toparse con una producción caótica, pero que probablemente están obligados por contrato a hacer una o dos películas más. Podrían también unirse a los X-Men, aunque esa franquicia ya cuenta con un reparto bastante extenso. O simplemente podrían irse por el camino de Daredevil y devolverle los derechos a Marvel. De cualquier forma, el cine aún le debe al mundo una versión digna a la familia real de Marvel, pero en este momento es difícil imaginar que tal cosa exista en un futuro cercano.

Puntuación: 1,5 de 5 

viernes, 7 de agosto de 2015

ANT-MAN: Un súper héroe en dosis pequeña

Scott Lang se viste de "Ant-Man" ... dentro de la ducha.

En los últimos años, la tendencia de los films de súper héroes ha sido colocar a los protagonistas ante amenazas con el potencial de destruir al mundo entero, algo que los héroes parecen ser capaces de superar con mayor facilidad a medida que se acumulan los villanos derrotados. Afortunadamente, "Ant-Man" no cuenta con este tipo de ambiciones. Tras doce películas en el creciente universo cinematográfico de Marvel, esta es una historia más íntima y, sí, más pequeña, que trae recuerdos del primer film de "Iron Man" en cuanto a su esencia como historia de origen. No por esto deja de haber un vínculo con el resto de los Vengadores, pero el guión es mucho más conciso que el de "Avengers: Age of Ultron", donde la mitad de la historia estaba dirigida a prepararnos para otras películas en lugar de brindar un arco dramático satisfactorio.

Paul Rudd y Michael Douglas en el set.
El proyecto de "Ant-Man" llevaba más de una década en desarrollo en las manos del escritor y director Edgar Wright, autor de los filmes de culto "Shaun of the Dead" y "Scott Pilgrim vs The World". Wright originalmente iba a dirigir el film y fue el responsable de escoger al elenco principal, pero poco antes de comenzar a filmar renunció a su cargo, citando "diferencias creativas" con Marvel. Su reemplazo fue Peyton Reed, quien tiene comedias como "Bring It On" en su currículum y re-escribió parte del guión junto a Paul Rudd. Es difícil saber qué tanto cambió entre una versión y otra, pero el film entretiene independientemente de dicho debate.

Rudd interpreta a Scott Lang, un experto ladrón recién salido de prisión que intenta poner su vida en orden para recuperar la custodia de su hija. Sin embargo, las habilidades de Scott no pasan desapercibidas para Hank Pym (Michael Douglas), el creador de un traje que permite reducir al tamaño de una hormiga a su portador. Previendo el peligro que este tipo de tecnología puede provocar en manos equivocadas, Hank decidió esconderla de S.H.I.E.L.D. hace un par de décadas, pero su ambicioso pupilo Darren Cross (Corey Stoll) parece estar a punto de hallar la fórmula de Hank y venderla a Hydra, la facción neonazi que destruyó a S.H.I.E.L.D. en "Captain America: The Winter Soldier".

"Así es cómo se golpea".
La misión de Scott es infiltrarse y destruir los laboratorios que albergan esta tecnología, para lo cual cuenta con el apoyo de Hope (Evangeline Lilly), la hija de Hank que trabaja como mano derecha de Cross. La relación entre Hope y su padre es bastante distante, pero ambos deben trabajar en conjunto para entrenar a Scott si desean que su plan funcione. La dinámica entre los tres personajes es lo mejor del guión: Douglas funge como figura paternal, biológica y figurativa, pero también aporta las explicaciones científicas al buen estilo del Dr. Emmett Brown; Lilly combina muy bien sus habilidades dramáticas con su destreza física, tal y como lo hiciera en "Lost", y su personaje evoluciona de forma intrigante para futuras cintas; por último, Rudd demuestra ser una buena escogencia, aunque atípica, para el rol protagónico, otorgando ligereza y humor muy adecuados para una historia que no se toma muy en serio a sí misma.

Aunque los trailers del film no lucían muy convincentes, las secuencias de acción están bien ejecutadas y los constantes cambios de tamaño de Scott permiten emplear un vistoso contraste de perspectivas, al tiempo que refrescan el panorama visual en cada encuentro. En este sentido, las hormigas que asisten a Scott también aportan una variedad llamativa que contribuyen a generar un gran sentido de aventura a lo largo de todo el film. Todos estos encuentros vienen también cargados de situaciones humorísticas, que aunque no siempre resultan hilarantes sí le brindan un encanto particular a toda la experiencia. En esta misma tónica, Michael Peña sorprende gratamente en un rol cómico como Luis, el amigo de Scott que intenta arrastrarlo de vuelta a sus malos hábitos.



No es un secreto que Marvel ha tenido poco éxito en desarrollar personajes antagónicos interesantes, y aunque Cross no le pisa los talones a Loki, su rivalidad con Hank le otorga suficiente peso para hacerlo resaltar como villano, aunque no deja de ser un tanto unidimensional, particularmente porque no conocemos nada sobre su vida más allá de su ambición por opacar a su antiguo mentor. Su confrontación con Scott ocurre en el lugar menos esperado, dando lugar a un desenlace divertido y apropiado con el tono del resto de la historia.

"Ant-Man" tenía todas las de perder gracias a su concepto caricaturesco y un nombre bastante ridículo, pero el film ha logrado infiltrar con éxito a un nuevo súper héroe dentro de la maquinaria que es este universo de películas. La autoría de este logro continuará bajo debate, pero la Fase 2 de Marvel cierra en una nota alta con esta entrega.

Puntuación: 4,25 de 5.


jueves, 30 de julio de 2015

JURASSIC WORLD: "Si los Piratas del Caribe se daña, los piratas no se comen a los turistas."

Owen (Chris Pratt) y sus velociraptors.

"Jurassic Park" tiene un lugar especial en el corazón de quienes crecimos en la década de los 90. El film de Steven Spielberg, basado en una novela de Michael Crichton, sorprendió al mundo entero con su despliegue de efectos digitales empleados en consonancia con los impresionantes animatronics de Stan Winston. Por primera vez vimos a un braquiosaurio alzándose en dos patas para comer de la rama más alta de un árbol, al tiempo que nos estremecimos con el temblor generado por las pisadas de un tiranosaurio rex que rondaba libremente en busca de una nueva presa. Aunque el sueño de John Hammond (Richard Attenborough) no se cumplió en aquel momento, la imaginación de niños y adultos despegó hacia lugares inimaginables.

22 años después llega "Jurassic World", nombre que lleva el nuevo parque. A través de los ojos de dos jóvenes hermanos, Gray y Zack (Ty Simpkins y Nick Robinson), el director Colin Trevorrow presenta al mundo jurásico en todo su esplendor. Los turistas pueden pasear en un safari y ver de cerca a una manada de triceratops al aire libre, o disfrutar de un show acuático donde la estrella es un mosasaurio capaz de devorar un tiburón de un solo bocado (existe el riesgo de salir mojado del espectáculo). La idea de un complejo turístico lleno de criaturas extintas hace 65 millones de años no deja de ser maravillosa, pero los riesgos que destruyeron al parque original permanecen latentes.

El indóminus rex en plena acción.
Tal y como predijera el Dr. Ian Malcolm (Jeff Goldblum), la naturaleza siempre encuentra su camino. En este caso, el camino de escape lo encuentra el indóminus rex, un nuevo dinosaurio diseñado por el Dr. Henry Wu (B.D. Wong), el único personaje que regresa del film original. Cabe mencionar que Wu se ha tornado bastante tenebroso desde la última vez que lo vimos, sin que el guión proporcione explicación alguna sobre esto. El indóminus posee una mezcla genética que lo hace más letal que cualquier otro dinosaurio, algo que no pareció importarle a nadie con poder de decisión en el parque, pues en teoría esta nueva atracción atraería un mayor número de visitantes. Más temprano que tarde, los turistas se convierten en comida de dinosaurio y el caos reina por doquier.

El nuevo reparto lo encabeza Chris Pratt de "Guardians of the Galaxy", quien interpreta a Owen, el encargado de criar y cuidar a los velociraptors, trabajo que en el primer parque ejerció Robert Muldoon (Bob Peck) hasta que se convirtió en la presa de éstos. La diferencia es que Owen ha logrado formar un vínculo con los raptores que le permite ejercer cierto control sobre ellos, pero ese control es más frágil de lo que algunos creen. Pratt encaja con facilidad en el rol gracias a su nuevo estatus como héroe de acción y podría cargar con la franquicia si ésta decide mantener un mismo personaje protagónico en el futuro.


Por otro lado está Claire (Bryce Dallas Howard), la tía de Gray y Zach y la directora de operaciones del parque. Cuando el caos comienza, Claire debe acudir a Owen para rescatar a sus sobrinos, a quienes dejó a cargo de su asistente por no tener tiempo para atenderlos. De todos los personajes, Claire es la que más evoluciona dentro de la historia y Howard merece crédito por hacer empático a un personaje que pudo tornarse irritante en manos de una actriz menos capaz.

Si la historia se hubiese enfocado sólo en estos cuatro personajes y su intento por sobrevivir, se habría ahorrado el exceso de trama del que padece, particularmente debido a la presencia de Hoskins (Vincent D'Onofrio), un empleado espía de In-Gen que ve en los raptores el potencial para venderlos al ejército como armas de guerra. Si esta última oración carece de sentido, no es por equivocación. No extraña entonces que el propio D'Onofrio nunca luzca cómodo en los zapatos de su personaje. 

El show de Shamu... Masosaurio.
Donde "Jurassic World" brilla es en cada uno de los encuentros con los dinosaurios. Aunque emplea animatronics en algunos momentos, la saga que instauró los efectos digitales como práctica común lógicamente los aprovecha al máximo, so pena que un dinosaurio naciendo de un huevo digital nunca se verá igual al velociraptor saliendo del cascarón en el primer film.

Los trailers revelaron la escena donde Owen va en motocicleta con los velociraptors a su lado, pero ésta tiene mucho más sentido dentro del contexto de la historia y brinda uno de los momentos más emocionantes del film. Los raptores siguen siendo lo mejor de la saga, aún cuando esta vez parecen estar del lado de los buenos. Por su parte, el indóminus rex ciertamente asusta con su ferocidad e inteligencia, convirtiéndose en una buena adición al repertorio de dinosaurios memorables. Los pterodáctilos también cuentan con una secuencia de ataque a los turistas del parque, pero no tienen la personalidad necesaria para resaltar. Por supuesto, el tiranosaurio rex tiene su momento estelar justo cuando más se le necesita. 

Hay gran número de referencias al film original. La mayoría son bien empleadas, entre ellas una breve visita al abandonado centro de visitantes del primer parque, el cameo ingenioso de un dilofosaurio y la estatua de John Hammond en el centro del parque al estilo de Walt Disney. Por el contrario, un par de escenas claves parecen más copias que tributos: la secuencia donde el indóminus ataca a Gray y a Zach dentro de un vehículo es muy similar al ataque del T-Rex a Lex y Tim (Ariana Richards y Joseph Mazzello); de igual forma, la escena del clímax se produce en una situación casi idéntica a "Jurassic Park", donde los protagonistas parecen estar a punto de ser devorados hasta que algo inesperado sucede. No por esto dejan de funcionar dramáticamente, pero restan puntos en originalidad.

El parque está abierto.
El film también muestra una crisis de identidad en varias ocasiones, pues confunde el humor con la sátira a la vez que pretende que la audiencia tome en serio la historia. Un par de casos ilustrativos de este conflicto son los zapatos de tacón que Claire nunca se quita, a pesar de estar en medio de la jungla con depredadores por doquier, o el personaje de Masrani (Irrfan Khan), el nuevo CEO de Ingen que tiene el mismo espíritu optimista de John Hammond pero que sólo parece estar en la historia para pilotear torpemente un helicóptero. 

Sin duda, "Jurassic World" revitaliza a una franquicia que hasta ahora no lograba producir una secuela exitosa. No es un film perfecto y de ninguna forma alcanzará el estatus de clásico de "Jurassic Park", pero tampoco pretende hacerlo. Hay suficientes dinosaurios para aminorar el hecho de que la mayoría de los humanos no son más que caricaturas, y los últimos minutos de acción resultan verdaderamente emocionantes gracias a un encuentro épico entre las fieras más mortales del parque. La saga ha escapado de la extinción.  

Puntuacion: 4 de 5.


viernes, 10 de julio de 2015

INSIDE OUT: Pixar recupera su esplendor


Pixar es un estudio forjador de historias que entretienen a niños y adultos por igual. "Toy Story", "Finding Nemo", "Wall-E", entre otras, son películas infantiles en cuanto a humor y mundos coloridos se refiere, pero poseen con frecuencia un trasfondo menos evidente que sólo los padres de los niños pueden apreciar. Con "Inside Out" es posible que el estudio haya dado un salto de talanquera: es un film animado para adultos que los niños probablemente disfruten, pero en esencia no pretende atrapar a la misma masa que sigue cantando Let it Go después de casi dos años.

Pete Docter, director de "Monsters, Inc." y "Up", tomó inspiración para forjar la historia del film dentro de su propia familia. Cuando una de sus hijas alcanzó la pre adolescencia, algo fundamental en su psiquis sufrió una transformación importante, pues la niña alegre que su padre conocía se convirtió en un ser malhumorado e inseguro. 

"Inside Out" comienza con el nacimiento e infancia de Riley (Kaitlyn Dias), a quien conocemos desde el Cuartel General que es su mente. Adentro coexisten cinco emociones: Alegría (Amy Poehler), Tristeza (Phyllis Smith), Furia (Lewis Black), Temor (Bill Hader) y Desagrado (Mindy Kaling). Como operadores del enterprise, cada uno toma las riendas de la mente de Riley cuando la situación lo amerita, y todo nuevo recuerdo es registrado en una esfera que adquiere el color de la emoción preponderante. Como es de esperar en una niña, Alegría está casi siempre al mando, por lo que la mayoría de las esferas son de su mismo color amarillo.

Cuando Riley tiene 11 años, sus padres deciden mudarse de la ciudad de Minnesota a San Francisco, lo cual genera una fuerte crisis en su mente. El color azul de Tristeza comienza a teñir las esferas que almacenan sus Pensamientos Centrales y Alegría intenta detener este repentino arrebato emocional. La confrontación entre Alegría y Tristeza provoca que ambas salgan expulsadas accidentalmente del Cuartel General, dejando a cargo a Furia, Temor y Desagrado, lo cual sólo empeora las cosas para Riley. Si desean regresar, Alegría y Tristeza deben salir del laberinto de la Memoria a Largo Plazo, pasar por las Islas de la Personalidad y finalmente tomar el Tren del Pensamiento, tarea complicada cuando una es optimista empedernida y la otra está tan deprimida que no puede ni levantarse del suelo.



Si la trama suena muy extraña, no hay de qué preocuparse. El film despliega un nivel de creatividad visual comparable al de "Monsters, Inc." y cada uno de los elementos de la mente es ilustrado de forma memorable y comprensible. Cada nuevo descubrimiento dentro de la mente de Riley generará olas de recuerdos en todo aquel que alguna vez haya sido niño, por lo que la nostalgia juega un rol preponderante en la conexión emocional que el film genera en los adultos. Sin embargo, el guión escrito por Docter no se conforma con recordarnos que la vida solía ser más sencilla durante la infancia, sino que aborda la necesidad e inevitabilidad del cambio, aún cuando esto implique dejar la alegría a un lado y permitir que la tristeza tome el mando de vez en cuando. Hacer frente a esta realidad sacará lágrimas a más de uno. 

No por esto deja de ser un film divertido. La interacción entre Alegría y Tristeza es tan disímil que produce gran número de risas, particularmente gracias al trabajo de Smith y Poehler, ambas veteranas de la comedia en televisión. Lo mismo ocurre con el resto de las emociones, aunque sus roles en la historia sean más secundarios. Los mejores momentos suceden cuando las emociones reaccionan ante algún estímulo de Riley, como su reacción de asco ante el ofrecimiento de una pizza con brócoli o los nervios al saludar a un muchacho que le gusta. La secuencia de los créditos en particular es de las más divertidas que un film animado ha producido.

"Inside Out" es un film sobre la infancia concebido desde la madurez artística de un estudio que ha producido un gran número de éxitos, pero que en los últimos años había perdido algo de esplendor gracias a proyectos mediocres como "Brave" o "Cars 2". Gracias a su nuevo trabajo, los co-directores Pete Docter y Ronnie del Carmen pueden anotar otro clásico al impresionante repertorio del estudio, y muy probablemente recogerán múltiples galardones en unos meses.

Puntuación: 5 de 5.

viernes, 26 de junio de 2015

EX MACHINA: El amor en los tiempos de la inteligencia artificial

El director Alex Garland junto a Alicia Vikander (Ava).

El cine lleva décadas advirtiéndonos sobre los peligros de la inteligencia artificial. Sarah Connor parece estar eternamente previniendo el día del juicio final en la saga de Terminator, mientras que Neo despertó hace rato del sueño que lo mantenía en un mundo virtual controlado por las máquinas en los films de Matrix. Incluso los Vengadores enfrentaron recientemente a Ultron, un ente sintético cuyo propósito no era otro más que acabar con la humanidad. Si sumamos a esto las declaraciones recientes de Bill Gates y Stephen Hawking en torno al riesgo de otorgar vida propia a organismos mecánicos, no hay excusas para decir que no hemos sido advertidos. 

Es por esto que la premisa de "ExMachina" no augura nada bueno desde el inicio. El precedente sentado nos haría desconfiar plenamente de Ava (Alicia Vikander), la mujer androide de rostro angelical que parece ser prisionera de su retorcido creador, Nathan (Oscar Isaac), un mil millonario de la tecnología aislado en una mansión ultra moderna en las montañas. Pero Ava nos invita a confiar en ella a través de los ojos de Caleb (Domhnall Gleeson), empleado de Oscar y ganador de un sorteo cuyo premio es trabajar de cerca con su jefe y estudiar el realismo y humanidad de Ava. 



A través de varios encuentros que fungen como capítulos dentro de la historia, Caleb y Ava aprenden el uno del otro. Con su cuerpo a medio hacer y sin cabellera que la embellezca, Ava apela a la bondad de Caleb para revelarle su sueño de lucir como un ser humano. Lo que Caleb y la audiencia no pueden descifrar es si Ava dice la verdad o si todo es parte de un gran experimento.

El guionista Alex Garland, autor de películas como "Sunshine" y "28 Days Later" debuta como director con"Ex Machina", un thriller de ciencia ficción inteligente y minimalista no muy alejado de lo posible. Con tan sólo un trío de actores (excluyendo una interpretación silente adicional), Garland maneja con eficiencia la tensión y la intriga entre los tres vértices del triángulo del conflicto. Oscar Isaac emana un aire repulsivo y a la vez intrigante, aún si las intenciones de Nathan no son claras, pero su carácter impredecible lo convierte en un factor volátil para Caleb, cuya timidez e inseguridad calan con facilidad en la interpretación de Domhnall Gleeson. Sin embargo, es Alicia Vikander quien vende la historia mediante la curiosidad y la firmeza con que Ava parece perseguir sus intereses sin perder la vulnerabilidad intrínseca en su aspecto.

Oscar Isaac (Nathan) y Domnhall Gleeson (Caleb).
El guión no se conforma con criticar la acción de jugar a ser Dios por parte de un maniático, sino que explora las más oscuras desviaciones a las que puede recurrir quien tiene rienda suelta para satisfacer sus deseos. En contraste con esto, el pragmatismo de Ava alimenta el pensamiento que considera a la humanidad como un experimento fallido por parte de su creador, dejando muy pocos argumentos a favor del hombre desinteresado y benévolo.

En el plano estético, la dirección de arte contribuye a generar una atmósfera futurista dentro de una estética moderna, centrada en la mansión ultra-tecnológica de Nathan, donde fácilmente podría vivir alguien como Mark Zuckerberg o Larry Page. Para intensificar este aspecto, los escenarios son filmados en planos generales que traen a la memoria el trabajo visual de filmes de Stanley Kubrick como "2001: A Space Odyssey" y "Eyes Wide Shut". 

El último tramo de la historia no satisface del todo las expectativas que la trama genera, pero despierta la posibilidad de que un ser artificial pueda actuar en pro de su beneficio individual, otorgando un nuevo significado al concepto de la creación a imagen y semejanza del creador.

Puntuación: 4,50 de 5.

miércoles, 10 de junio de 2015

TOMORROWLAND: La utopía de un mejor mañana


Una visión del futuro siempre corre el riesgo de quedar obsoleta con el paso del tiempo, pues queda anclada en el momento y espacio en los que fue concebida. Para Walt Disney, el futuro representó una fuente inagotable de inspiración, un campo abierto donde las ideas más inverosímiles podían crecer sin tropiezos y convertirse en realidades palpables. De esta forma nació Tomorrowland, una sección del parque original de Disneylandia donde los visitantes podían viajar al espacio a toda velocidad en Space Mountain, conocer cómo vivirían los humanos en el siglo 21 a través del Carrusel del Progreso o conducir por las autopistas del mañana en Autopia.

Hoy en día, Tomorrowland continúa siendo parte fundamental del parque, así como de sus múltiples sedes en todo el mundo. Sin embargo, el área dificilmente es percibida como una zona de innovación. Lo mismo ocurre con el parque temático de Epcot, complejo que fue concebido para desarrollar a plenitud el potencial que representaba Tomorrowland, pero que luce atascado entre un futuro que ya existe y otro que nunca llegará. Esta dicotomía ilustra con claridad los retos inherentes de mantenerse un paso adelante de la tecnología, cuando ésta avanza tan rápido que el desarrollo de un concepto innovador conlleva el riesgo de quedarse atrás antes de que vea la luz del día.

Ambos parques existen gracias a la osadía e imaginación de sus creadores, quienes creyeron en una idea y la ejecutaron en función del progreso y el sueño por un mundo mejor. Esta misma visión, junto a los desafíos que conlleva construirla, es objeto de inspiración de "Tomorrowland", película que une al director de "The Incredibles", Brad Bird, y al escritor de "Lost", Damon Lindelof. En el film, Tomorrowland es una ciudad utópica, habitada por un selecto grupo de personas, donde la tecnología y el progreso van de la mano.



La historia comienza en los años 60, cuando un talentoso niño llamado Frank (Thomas Robinson) asiste a la Feria Mundial de Nueva York, donde intenta demostrarle una de sus creaciones a David Nix (Hugh Laurie), un influyente inventor. Frank es rechazado cuando su invento no funciona adecuadamente, pero una niña llamada Athena (Raffey Cassidy), luciendo un vestido azul que nos recuerda a la Wendy de Peter Pan, parece reconocer su potencial y lo invita a viajar junto a ella a Tomorrowland, a escondidas del resto de los tripulantes. Este flashback está entrecortado con lo que parece ser la grabación de un Frank adulto (George Clooney), quien intenta advertir a los escuchas que algo muy grave ocurrirá en menos de 48 horas.

La historia gira entonces hacia Casey (Britt Robertson), una adolescente obsesionada por evitar la demolición de una antigua plataforma de lanzamiento de NASA, ubicada en Cabo Cañaveral. La chica es arrestada por irrumpir en la plataforma y dañar los sistemas de comunicación, todo con el fin de prolongar el despido inevitable de su padre, quien trabaja en el sitio.

Tras ser liberada, Casey encuentra un pin color naranja con la letra T entre sus pertenencias. Al tocarlo, se transporta instantáneamente a un campo lleno de espigas con una ciudad en el horizonte, pero regresa a la normalidad una vez que lo suelta. El misterio parece inexplicable hasta que Athena contacta a Casey. Cabe mencionar que Athena luce exactamente igual en el presente que cuando conoció a Frank más de 50 años atrás. En muy poco tiempo, un grupo misterioso de agentes anda tras el rastro de ambas, por lo que acuden al auxilio de Frank.

Raffey Cassidy (Athena) y el director Brad Bird.
La joven actriz Raffey Cassidy es la revelación del trío de protagonistas. Desde el principio, Athena es un personaje rodeado de misterio que emana una chispa inusual en niños actores, su evolución a lo largo de la historia es la más completa e interesante.  Mientras tanto, Britt Robertson cuenta con el papel más convencional, un punto medio entre el Elliot de "E.T." y Roy en "Close Encounters of the Third Kind". La actriz veinteañera adopta  la personalidad de una adolescente con facilidad, aunque en más de una escena no tiene mucho que hacer más que reaccionar sorprendida ante su entorno. El tercer vértice es Clooney, una elección inusual para esta clase de película. El actor tiene suficiente química con sus dos jóvenes coestrellas, en particular con Cassidy, cuyos personajes comparten un pasado complicado (es un film de Disney, así que no hay ningún indicio de pedofilia, afortunadamente).

Tomorrowland se convierte entonces en la Ciudad Esmeralda de la historia, el punto de llegada para los protagonistas. Sorprendentemente, la mayor parte del film tiene lugar en el mundo real, lo cual le permite a Bird construir varias secuencias ingeniosas, con más efectos prácticos que digitales, entre ellas una pelea dentro de una tienda de comics y un escape de emergencia dentro de la casa de Frank, además del uso ocurrente de una famosa localidad parisina. Sin embargo, es decepcionante lo poco que llegamos a conocer de Tomorrowland.

George Clooney y Britt Robertson.

El último acto del film deshace buena parte del misterio detrás de la historia. Un villano finalmente entra en escena y el guión cae en la trampa de otorgarle una larga escena donde expone su plan malvado. En lugar de revelar a la tierra del mañana en todo su esplendor, debemos aceptar a esta figura antagónica que poco o nada importaba hasta entonces, anulando enormemente las expectativas generadas por dos tercios de película. Salvando el cierre de la relación entre Frank y Athena, el desenlace carece de sentido.

Al menos el guión contiene un mensaje relevante, ilustrando cómo el cinismo ha impedido que la humanidad resuelva sus conflictos más prominentes. Es más fácil quejarse de lo que está mal, en lugar de hacer algo para solucionarlo. La utopía de Tomorrowland representa a aquellos soñadores que luchan contra este paradigma, aunque la mayoría parezca ir en la dirección opuesta. En este sentido, los escritores mantienen la esencia de la visión engendrada por Walt Disney, aún cuando Tomorrowland, en cemento o el celuloide, sigue sin alcanzar su potencial.

Puntuación: 3.25 de 5.


jueves, 28 de mayo de 2015

AVENGERS: AGE OF ULTRON - La multiplicación de los súper héroes.

Iron Man, Ultron y Capitan America.
"The Avengers" se estrenó en 2012 con una enorme expectativa que giraba en torno al ambicioso objetivo de consolidar un universo de películas basadas en los súper héroes más populares de los estudios Marvel. Su director y escritor, Joss Whedon, logró captar la esencia del conflicto y el humor latentes cuando personajes tan disímiles son obligados a trabajar juntos, fenómeno que resultó en uno de los filmes más memorables y entretenidos que haya producido el género, además del más taquillero. Tres años después, Whedon nos trae "Avengers: Age of Ultron", el segundo film que reúne al mismo grupo de Vengadores dentro de una saga que ya suma once cintas.

Los Vengadores son ahora un equipo consolidado. Desde el inicio luchan coordinadamente contra Hydra, la célula terrorista responsable por la destrucción de S.H.I.E.L.D. en "Captain America: The Winter Soldier". El grupo está conformado inicialmente por Iron Man (Robert Downey Jr.), Capitán America (Chris Evans), Thor (Chris Hemsworth), Hulk (Mark Ruffalo), Black Widow (Scarlett Johansson) y Hawkeye (Jeremy Renner), aunque este ensamble lucirá bastante diferente y agrandado cuando rueden los créditos.

Joss Whedon y el equipo.
El punto de quiebre para el equipo ocurre cuando Tony Stark y Bruce Banner deciden crear un organismo de inteligencia artificial a espaldas de los demás, gracias a la piedra del bastón de Loki, recuperada en Sokovia al inicio de la historia. La intención de Tony es crear un sistema de defensa que logre erradicar amenazas antes de que estas se produzcan, algo que en teoría evitaría incidentes como la invasión alienígena a la ciudad de Nueva York. Es así como nace Ultron (James Spader), un ente artificial que adquiere consciencia propia en un abrir y cerrar de ojos, apoderándose con fiereza de todos los robots y sistemas manejados por Stark Industries. Ultron se refugia en Sokovia, donde recluta a los hermanos Quicksilver (Aaron Taylor Johnson) y Scarlett Witch (Elizabeth Olsen), (in)humanos con poderes especiales que culpan a Stark por la muerte de sus padres.

"Age of Ultron" cuenta con una docena de personajes principales, por lo cual el tiempo en pantalla resulta escaso y valioso para brindarle a cada uno de ellos el desarrollo adecuado. Whedon es un guionista hábil en hacer que los momentos más pequeños enriquezcan el arco general de la historia, pero aún el más diestro cuentacuentos puede tropezar cuando debe balancear tantos elementos.



Como villano, Ultron es un Pinocho malvado con bastante personalidad. Su lógica le dice que para salvar al mundo debe destruir a la humanidad y a los Vengadores, pero los "genes" de su Gepetto Stark lo hacen igualmente narciso y egocéntrico. James Spader hace un trabajo de primera como la voz detrás de la máquina, aunque el film se hubiese beneficiado en dedicarle más tiempo a su evolución  y relación con su creador.

El emparejamiento de Natasha Romanov y Bruce Banner ha generado cierta controversia, ya que Black Widow ha sido hasta ahora el único personaje femenino equiparable al resto de sus compañeros, todos hombres. Sin embargo, el manejo del romance entre ambos personajes no aminora de forma alguna el estatus de mujer fuerte e independiente que la interpretación de Scarlett Johansson continúa brindando. En todo caso, la química entre ambos personajes es escasa y ningún film anterior había mostrado indicios de que este par podría juntarse en algún momento, por lo que la idea, con o sin una perspectiva feminista, no funciona del todo.

Whedon y Jeremy Renner en el set.
Quien sale peor parado es Thor, ya que su travesía para evitar una visión apocalíptica funge como abrebocas para su próxima película en lugar de contribuir con la historia de ésta. En ese mismo tono, los héroes realizan un viaje a Wakanda con el único propósito de introducir a Ulysses Klaue (Andy Serkis) como futuro villano del film "Black Panther", sin mencionar que la escena post créditos no tiene mayor relación con las dos horas y medias que le preceden, pero sirve para recordarnos que "The Avengers: Infinity War" parte 1 y 2 están a la vuelta de la esquina. Es fácil ver los hilos corporativos detrás de esta maquinaria de películas, algo poco halagador cuando los filmes de los Vengadores constituyen el cierre de cada fase de este universo.

A pesar de los traspiés, el guión maneja adecuadamente a los novatos Quicksilver y Scarlet Witch, así como al personaje de Vision (Paul Bettany), quien curiosamente no es un efecto especial sino un actor de carne y hueso, un cambio interesante en esta era de excesos digitales. De igual forma, Hawkeye recibe finalmente más tiempo en escena y su personaje se enriquece por ello, sobre todo porque en el primer film estuvo hipnotizado por dos tercios de película. Por su parte, Capitán America consolida su posición de liderazgo moral como contrapeso a la fuera económica de Tony Stark, una dinámica que merecía recibir un desarrollo más completo, pero que sucumbe dentro de la telaraña de historias que maneja el guión.

Los nuevos heroes Quicksilver y Scarlett Witch.
Las escenas de acción con explosiones y persecuciones cumplen su cometido de mover la trama de un punto a otro, pero hay tantas secuencias de este tipo que inevitablemente algunas resultan poco memorables. De todas, el enfrentamiento entre Hulk y Iron Man (en su traje de Hulk-buster) es quizás el mejor de todos, mientras que una persecución por las calles de Seul está bien ejecutada pero se siente innecesaria dadas las circunstancias de la historia en ese punto. El acto final intenta igualar en escala a la batalla de Nueva York, algo que inevitablemente disminuye el impacto de este enfrentamiento, aún cuando continúa siendo emocionante ver a todos los héroes en acción al mismo tiempo.

No por esto deja de haber momentos mas íntimos entre los personajes, los cuales aportan un sentido de camaradería y humanidad dentro del grupo, algo que Whedon instauró desde la primera entrega. El director y escritor merece un amplio reconocimiento por el crecimiento y relevancia del universo cinematográfico de Marvel en el Hollywood de hoy, pero el hecho de que este sea su último film con el estudio también apunta hacia la frustración y el desgano provocados por lidiar con tantas manos en la masa cuando la meta es contar una buena historia. "Age of Ultron" se mantiene a flote gracias a su director, mas no le pisa los talones al primer film. "Guardians of the Galaxy" y "Winter Soldier" son lo mejor de la Fase 2 de este consorcio de películas.  

Puntuación: 3,75 de 5.